Objetivo era Karla Fariñas, no Ozuna

Foto: Karla Fariñas

La premura con que ha sido tratado el caso del magistrado suplente del CSE, Julio César Ozuna, debería ser en adelante la norma y no la excepción de la regla cuando sean tratados delitos en los que se vean involucrados funcionarios de Estado o de gobierno.

Parece ser lo mejor, pese a que todo ha funcionado como un operativo al mejor estilo del FSLN: El sábado, la Policía apresó al funcionario irrespetando su inmunidad pese a que tuvo todo el tiempo del mundo para tramitar el retiro de la misma.

El lunes, presidente del Consejo Supremo Electoral fue obligado a comparecer borracho ante la prensa para abjurar de su colega y de paso tratar de lavar la cara a la institución que preside y que está completamente dominada por el partido gobernante.

Una oportuna captura

Ayer martes se cumplió la principal acción, que consistió en despojarlo de la inmunidad que lo cobijaba. Ahora será fácil condenarlo y de paso quitarle presión al escándalo por el involucramiento de varios comisionados en el caso en que apareció envuelto Ozuna.

De hecho, en los últimos días se ha logrado que los medios de comunicación dirijan sus focos hacia Ozuna, quien aparentemente actuó como centavero en esta trama. Otro personaje importante sacado de circulación fue Karla Fariñas, hermana del capo local que dio origen al historión que nos ocupa.

Como se observa, la captura de Karla fue de lo más oportuna debido a que era la punta de lanza de una familia que se había lanzado con todo en contra de la institución policial, dándose incluso el lujo de amenazar a los mandos superiores con destapar a través de videos, los nombres de varios comisionados amigos de “El Palidejo”.

El conejo en el sombrero

Es fácil colegir que las autoridades ya sabían desde hace tiempo de las gestiones de la señora Fariñas con las partidas de nacimiento y las cédulas para los miembros del cártel de “El Palidejo” y Henry Fariñas.

No habían actuado porque había un magistrado involucrado y pese a que las mismas autoridades aseguran que éste cobró apenas mil quinientos dólares por cédula, es obvio que airear su delito era más grave para la imagen del país que “echarle tierrita”, a como al parecer habían optado.

Sin embargo, estaba de por medio la presión diaria de Karla Fariñas y de su mamá, indicando ante los periodistas que tenían pruebas irrefutables del involucramiento de altos jefes policiales en el cártel, un término que por cierto nuestras autoridades han evitado utilizar a toda costa porque se supone que aquí solo operan pequeños “pusheres” de barrio.

La “cabeza de turco”

La única manera de sacar de en medio a la molesta Karla era “sacrificar” a Ozuna, y todo apunta a que eso decidieron finalmente.

Lo del cártel de “El Palidejo” y Henry Fariñas ha tenido un trato cuidadoso de parte de nuestras autoridades debido al involucramiento –ahora lo sabemos- de parte de funcionarios de poderes del Estado y quizás hasta del gobierno.

No es gratuito que una magistrada de la Suprema Corte se haya jugado el pellejo defendiendo a Fariñas, ni que éste fuera dejado tranquilo durante largo tiempo como si nada hubiera ocurrido, Lo detuvieron hasta que intentó abandonar el país.

¿Y los que dieron los pasaportes?

¿Hay interés en castigar a todos los culpables? Adelante. Es lo que espera la población hastiada de tanto juego político con casos de simple delincuencia común o del crimen organizado, como el que nos ocupa.

Pero no vemos por ningún lado a los jefes detenidos en Migración y Extranjería por la expedición del pasaporte nicaragüense con que se movilizaba “El Palidejo”.

Tampoco vimos a nadie detenido cuando en 2008 se conoció que el alto miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Alberto Bermúdez, alias “El Cojo”, tenía a su disposición la cédula nicaragüense número 001-080357-0062M.

Hay manejo político

Se le entregó, según se publicó entonces, luego de concluir un trámite irregular y expedito que el colombiano habría realizado ante el CSE. ¿Quién autorizó dicha cédula y por qué no hubo interés entonces en encontrar a los culpables?

Lo anteriormente expuesto nos lleva a concluir que hay manejo político de por medio en este asunto, y detalles que posiblemente nunca se conocerán debido al poder de los que están detrás.

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