“Merienda” municipal

Por Hamlett

¿Cómo carajo llegó, el Consejo Supremo Electoral, a la conclusión de que el municipio de Managua tiene a un millón 29 mil habitantes si las cifras del censo oficial del 2005 que encontramos en los archivos del Instituto Nicaragüense de Información para el Desarrollo, INIDE, nos dice otra cosa?

¿Cómo llegaron a la conclusión, los magistrados de facto del CSE, de que Managua debe tener a una asamblea de 154 concejales para representar a un poco más de millón de ciudadanos que residen en el municipio?

¿Cómo es que la “representatividad” en Managua se expresará a razón de un concejal por cada 6,680 ciudadanos si en El Coral será de 282 por cada miembro del Concejo Municipal?

Por supuesto, los errores que encontramos a simple vista en la notificación que el CSE envió este martes a los partidos políticos, nacen con la decisión unilateral e impositiva del gobierno de Daniel Ortega de aumentar el número de concejales sin consultar al pueblo.

Un día Ortega lo anunció al país como la revelación del año y en pocas semanas la aplanadora sandinista en la Asamblea Nacional había reformado la ley de Municipios para cambiar el número de concejales y la composición sexual de los concejos edilicios, sin que se permitiese una discusión abierta y profunda sobre un tema tan importante en este siglo XXI.

Sabemos el fondo

Sospechamos de dónde nace la decisión arbitraria del sandinismo para cuadruplicar el número de concejales en el país. Ahora no hay duda que el FSLN quiere aplacar las presiones internas de sus militantes por ser candidatos a los cargos municipales o simplemente escalar en una organización que ha puesto muros al desempeño político de sus miembros.

Y junto con la “merienda” municipal de cargos, resolvieron aplastar la democracia municipal rompiendo todas las proporcionalidades que medianamente se habían logrado en los 153 municipios. Y aunque creemos que el tema aún amerita un debate y un acuerdo nacional, concluimos que con esta disposición, el FSLN ahogará, en su concepto literal, cualquier ejercicio responsable y maduro de municipalismo con el diluvio de concejalías que repartirán en noviembre próximo.

En uno de los mensajes de presentación de la “novedad” del año, Ortega dijo que triplicando o cuadruplicando el número de representantes en los concejos, obtendríamos una mejor representatividad sociopolítica porque era injusto e imposible que 19 concejales escucharan y atendieran a un millón de personas.

No hay simetría

De acuerdo. Pero, ¿cuál es la fórmula para encontrar el fiel de la balanza de la representación ciudadana en los municipios?

Primero, no encontramos ninguna simetría en la distribución de los escaños para concejales. De repente han decidido que Managua tendrá un concejal por cada 6,680 personas. ¿Cuál es el sentido, la lógica de esta decisión?

Segundo, ¿por qué en El Coral, que tiene 7,909 habitantes según el CSE, elegirán a 28 miembros, o sea uno por cada 282 personas? ¿Por qué en el municipio de Las Sabanas, cuya población es de 4,896 personas, elegirán a 28 concejales, o sea una proporción de 174 ciudadanos por cada concejal?

La “representatividad”

Es indudable que el concepto de “representatividad” es inaplicable en los casos mencionados, lo que conduce a una falta de equidad de corte nacional. Es decir, hay municipios de primera o que estarán mejor “atendidos” o “representados” frente a otros, siguiendo la lógica expuesta por Ortega.

Además, hay un segundo tema preocupante. ¿De dónde sacó el CSE los datos de población municipal para sacar el cálculo del número de concejales?

Consultando el último censo poblacional del año 2005, colgado en la página web del Instituto Nacional de Información de Desarrollo, INIDE, las cifras encontradas distan mucho de las que ofrece el Consejo Supremo Electoral para decidir el número de concejales.

Los ejemplos

Veamos algunos ejemplos. Managua, según el censo de INIDE, tiene 937,489 habitantes pero el CSE le asigna 1.028,808; Ciudad Sandino tiene 75,083 ciudadanos y el CSE le asigna 101,929; Ticuantepe aparece con siete mil habitantes más que el censo.

Al menos debieron dar una explicación de dónde sacaron los datos parta poder aproximarnos a la ilógica del concepto de representatividad que están aplicando en este caso.

Otra pregunta: ¿Cómo se explica que el primer poder del estado esté compuesto por 91 diputados electos por voto directo y el concejo municipal de Managua que sólo representa el 20% de la población del país tendrá 154 miembros?

Idea fallida

No hay duda que la idea de hacer más representativo al ciudadano en sus municipios es una tarea pendiente, es necesario tener la discusión y acordar el modelo a seguir. En este caso, la propuesta fue viciada porque será usada para dos propósitos: Resolver la crisis interna del FSLN repartiendo cargos a diestra y siniestra, y usar al municipalismo para enredar y debilitar más a la oposición.

Como dice el dicho “algo huele mal en la cocina”, cifras que no cuadran, matemáticas desproporcionadas… Nada bueno sale cuando las ideas nacen de la perversidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *