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Un Gancho de Caminos que ha atrapado mucha historia

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Especial de La Calle para
Trinchera de la Noticia
Alí Benito Del Castillo

Pocos lugares hay en Managua tan emblemáticos como el Gancho de Caminos, ubicado en el extremo sur del Mercado Oriental, un sitio que todavía en 1940 era un camino montoso, según le contaban sus mayores a doña Martha Mercedes Rivas, una mujer de 60 años, nieta del periodista Anselmo H. Rivas Castellón, fundador del periódico El Sol de Granada.

La señora Rivas cuenta a LA CALLE que antes del terremoto que destruyó Managua en 1931, su abuelito era dueño de una hacienda que quedaba propiamente del Gancho de Caminos hacia el lago. “Además tenía unos 25 coches como los de Granada, halados por caballos, ya que en ese tiempo había pocos carros en Managua”, dice.

¿Era parte de la Managua que botó el terremoto? “Fíjese que en 1940 la ciudad quedaba en el área donde está actualmente la Asamblea Nacional. El Gancho de Caminos, que como le dije era montoso, estaba en las afueras, siendo siempre del barrio Campo Bruce”, señala y vuelve a aclararnos que es lo que sus ancestros le contaban.

El Gato Abraham, El Infierno y La Gloria

Doña Martha Mercedes dice -saltando a 1972, año del otro fatídico terremoto-, que del “Gancho de Caminos tres cuadras abajo, a mano izquierda, a la orilla del camino y en alto, quedaba la celebérrima cantina El Gato Abraham, y a la derecha las no menos famosas El Infierno y La Gloria.

“Es lo que miraba”, dice, cuando siendo adolescente visitaba las propiedades de su abuelito Anselmo, y el Gancho de Caminos todavía estaba enmontañado.

Indica que en el triángulo ubicado en el Gancho de Caminos, quedaba un bar llamado “Los Pichelitos”, donde se vendía cerveza de sifón, y en la esquina opuesta estaba la estación de Policía”.

En el Mercado Oriental, rememora, convergían dos empresas de buses interurbanos: Transportes Vargas, que venía de Granada, pasaba por el Oriental, hasta llegar a Corinto, y la otra empresa era Transportes Rodríguez. La terminal para estas dos empresas quedaba del parque Candelaria, 3 cuadras al sur.

Marina Cárdenas vivía en La Tejera

En 1970, doña Martha Mercedes Rivas vivía precisamente frente al Candelaria. Recuerda que ya estaban la colonia Dambach, y La Tejera, donde vivía chavala la cantante nicaragüense Marina Cárdenas con su mamá. “También quedaba dentro de La Tejera un caserío que le decíamos Países Bajos, donde solamente vivía gente bien pobrecita”, nos cuenta.

“Desde el terremoto de 1972, donde Managua fue devastada, desapareciendo prácticamente lo que era la ciudad, el mercado Oriental comenzó a ser invadido por gente de todas partes de Nicaragua, ahí es donde terminan de dar forma a Ciudad Jardín, ya que después del terremoto comenzaron a edificar casas, pues aquí eran terrenos que la gente ocupaba para sembrar. Y también había potreros”, precisa.

Somoza se interesa por las tierras

Doña Martha dice que después del terremoto del 72, Somoza mando a llamar a don Anselmo para decirle que le quería comprar parte de su terreno a fin de abrir una calle que cruzara desde el Gancho de Caminos, hasta el INCEI, ahora Enabás, en la Carretera Norte.

Entonces don Anselmo accedió a vendérselo, porque de todos modos si no lo hacía, iba a perder el terreno, ya que Somoza era la autoridad máxima de Nicaragua, y le vendió la tierra a 5 córdobas la vara cuadrada, que era el precio que puso Somoza Debayle. En ese tiempo el dólar era equivalente a 5 córdobas.

También vendió parte de su finca a la Esso Standard Oil, que quedaba en la propia esquina y que hoy ya no existe –ya que don Vidal Tijerino tuvo que cerrarla porque los tramos que tiene a su alrededor la cercaron-, dando la vuelta de la propiedad de don Anselmo hacia el lago, donde comenzaba la calle que cruzaba hasta la Carretera Norte.

“Del Gancho de Caminos hasta salir a la Carretera Norte, donde quedaban el INCEI, la Iglesia El Calvario y Cervecería Victoria, pasaban varias rutas, ya que era una de las principales avenidas del sector del Oriental. Pasaban las rutas 108, 109, 164, 104, 110 y la 111; algunas subían hasta el barrio Monseñor Lezcano, Linda Vista, Las Brisas y El Dorado, entre otros. Y otras rutas que abarcaban el sector de arriba, pero lo que quiero decir es que todas convergían en el Mercado Oriental”, dice doña Martha Mercedes.

Quieren reabrir la histórica vía

Posteriormente, don Anselmo decidió heredar parte de sus propiedades a sus siete hijos, quienes hicieron unos módulos con la finalidad de rentarlos y que funcionaron por muchos años, pero a raíz del agrandamiento del Mercado Oriental, las calles pertenecientes al barrio Campo Bruce y las propiedades de don Anselmo fueron consumidas por el comercio, son terrenos que pertenecen al barrio Campo Bruce, Ciudad Jardín y la Colonia Tenderí”, sostiene.

Doña Martha y sus dos hermanas comenzaron a llegar a las propiedades de don Anselmo –su abuelito- en los años 1967, 1968, cuando ella tenía 16 años. El papá de doña Martha era don Gustavo Alberto Rivas López, quien ya falleció.

“Hoy se está hablando de que el gobierno quiere abrir de nuevo esta calle a fin de evitar los famosos incendios, ya que los bomberos y las ambulancias no tienen acceso para entrar a sofocar cualquier desastre, ya sea de incendio o de terremoto en este sector, pues ya hay muchas calles cerradas al tránsito porque los tramos del mercado se las han ‘comido’, y a eso se debe que ha habido muchos incendios en el Oriental”, continúa doña Martha.

Conflicto por propiedad

Desde hace más de siete años, doña Martha Mercedes Rivas, aparte de los recuerdos, carga con el problema serio de propiedad por compadecerse de un trabajador ambulante del Mercado Oriental, a quien ayudó por espacio de cinco años.

Para que Adonai Zeledón pudiera ganarse la vida honradamente, le permitió un espacio en su propiedad que queda del Gancho de Caminos, 150 metros al lago, a mano izquierda. Este señor se dedicaba a reparar y vender celulares y mientras estuvo en su terreno no le cobró renta.

Ella dice que ha ido a parar hasta los juzgados de Managua para poder sacar de su propiedad a Adonai. Después de una lucha titánica lo ha conseguido, pero sigue teniendo el mismo problema, porque este señor aduce que uno de los cuatro tramos -que ella con su propio sudor logró construir en el frente de su casa- le corresponde por derecho.

La última llegó acompañado por autoridades de Commema a tomarse dicho tramo, quebrando una vitrina que se encontraba en el inmueble, y nadie se hace responsable de los daños. Doña Martha pidió ayuda a la Policía para sacarlo del lugar, cerrado posteriormente por las autoridades administrativas del mercado, hasta que no se resuelva el caso, que se está ventilando en la Corte Suprema de Justicia.

3 Comentarios sobre: Un Gancho de Caminos que ha atrapado mucha historia

  1. ana lucia dice:

    poco a poco vamos cambiando nicaragua con la ayuda del gobierno

  2. Orlando Escobar dice:

    Muy buenos los reportajes anteriores, ajustados a la verdad, pero este, tiene demasiadas incosistencias, no se ajustan a la verdad, seria deseable por el valor historico a nuevas generaciones ahondar con mas profundidad y transmitir lo real.

  3. julio perez dice:

    presisamente este gobierno y los otros son los que nos tienen con una ciudad tan fea como es Managua actual. Una ciudad sin forma ni orden, donde los carros se estacionan en las aceras y las calles son los basureros; donde hay agua por poco tiempo en el dia. ¿Si hay alguien a quien le guste este remedo de ciudad, entonces se hubiera muerto de gusto con aquella que si era una ciudad. Se dedicaron a hacer reales para sus bolsas solamente los gobiernos

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