Damaris, un ejemplo de sacrificio diario

Por Fladia Johnson
Trinchera de la Noticia

Damaris López, de 55 años de edad, es propietaria de una pequeña comidería en el barrio Villa Venezuela, de la ciudad de Managua, siendo mujer es el sostén de una pequeña familia de tres integrantes, incluyendo a su esposo e hijos.

La lucha de Damaris comienza todas las mañanas cuando va al Mercado Oriental a comprar los ingredientes que utilizará en la elaboración de los platos que elabora para su clientela. “Me levanto muy tempranito para ir al mercado en busca de las carnes, frutas, vegetales, granos básicos, para la elaboración de las comidas que siempre hago diariamente”, dijo.

Ella es la única que trabaja en su casa. A su esposo le dio una parálisis cerebral hace dos años, que le impide desempeñar cualquier trabajo.

“Antes mi esposo trabajaba y había un poco más de ingreso en mi hogar, pero después que mi esposo se enfermó nuestras vidas cambiaron radicalmente, yo tuve que dejar mi empleo de empleada domestica porque tenía que cuidarlo a él, estar pendiente de él. A raíz de esta situación tuve que buscar como emprender un negocio donde pudiera estar pendiente de mi hogar y de mi esposo”, relata López, muy consternada por la situación que sufre su marido.

Ella comenta que ante esta situación económica se atrevió a realizar un pequeño préstamo para emprender un negocio. “Yo comencé con un préstamo de un mil córdobas que use para comprar parte de los trastes, puesto que no tenía sartenes, porras y platos para el negocio, aparte con ese dinero hice mis primeras comidas, que gracias a Dios las vendí como pan caliente y de allí pude sacar el capital y mi ganancia”, cuenta con orgullo.

Esta mujer emprendedora ofrece una gran variedad de comidas en su hogar. Casa servicio promedia C$60 córdobas con fresco incluido.

Para López el negocio resulta muy rentable para su familia. Saca lo necesario para sacar los gastos y vivir cómodamente, aunque nos cuenta que es un poco cansado estar pegada en la cocina.

Gracias a Dios, dice, le va muy bien “tengo mi clientela fija que siempre día a día están en mi casa para almorzar, ellos ya saben que a las 12 en puntito ya está la comida lista para comer, y mis clientes se sienten muy satisfechos porque dicen que cocino muy exquisitamente, que como yo ninguna”, expresa con alegría.

Así como Damaris, hay muchísimas personas que ante los desafíos de sus vidas han convertido sus hogares negocios con el objetivo de generar ingresos económicos para sus familias.

En estos últimos tiempos entre los negocios que han tomado más alzado vuelo encontramos pulperías, puestos de comidas rápidas, comiderías, fritangas, ventas de ropa usada, entre otros.

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