Otro ministro chavista que critica a Maduro

  • Mandatario venezolano suspende a exministro tras un nuevo ataque a su liderazgo
  • Periodismo venezolano se refugia en internet ante el cierre o compra de medios independientes

Por Ludmila Vinogradoff/ABC

Caracas. Héctor Navarro, suspendido por el PSUV, es el segundo exmiembro del Gobierno de Chávez en criticar al actual presidente, que exige «máxima lealtad y disciplina» a sus ministros

El ex ministro de Educación, Héctor Navarro, confirmó hoy que fue suspendido del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y remitido al tribunal disciplinario, que por lo general expulsa a sus miembros, por apoyar las críticas que el ex ministro de Planificación, Jorge Giordani, hizo contra el presidente Nicolás Maduro.

La de Navarro es la segunda carta pública que se suma a la crisis interna del mandatario. Parece que los altos cargos chavistas tienen ahora fiebre por la denuncia epistolar. La primera misiva fue la de Giordani, divulgada la semana pasada tras su destitución de la cartera de Planificación, donde cuestionó la falta de liderazgo de Maduro y ventila la corrupción de su entorno.

Héctor Navarro es un antiguo colaborador del difunto Hugo Chávez. Desde 1999 fue ministro en varias ocasiones y carteras (Ministro de Educación Cultura y Deporte, Ministro de Educación Superior, Ministro de Ciencia y Tecnología, Ministro de Energía Eléctrica). También se desempeñaba como responsable de Formación Política e Ideológica del Psuv.

En su carta pública, publicada en el portal chavista «Aporrea.org.ve», Navarro se solidariza con Giordani y le exige a Maduro que «actúe como un estadista» y escuche los planteamientos que le hace el ex ministro de Planificación.

También se pregunta si «¿el traidor es Giordani porque denunció la asignación de dólares a empresas de maletín o quienes asignaron los dólares?, ¿no habrá respuesta a las denuncias de Giordani?, ¿no discutiremos la presencia del grupo francés que asesora al gobierno venezolano y cómo negociaban a espaldas de la República Bolivariana?».

Por su lado, el presidente Maduro exigió «máxima lealtad y disciplina a las fuerzas revolucionarias» tras reiterar su condición de jefe político del partido chavista y rechazar a los disidentes que calificó de «disolventes».

«Exijo máxima lealtad y disciplina a todas las fuerzas revolucionarias, que no se impongan las fuerzas disolventes», exclamó Maduro al advertir que las «fuerzas disolventes pretenden incubarse en el pueblo».

Sin mencionar los nombres de los disidentes, Maduro se identificó como «hijo leal de Chávez» y expresó: «jamás duden de mí, yo soy un hombre de ustedes, del pueblo».

Periodismo venezolano se refugia en Internet

Por Maye Primera/El País

Miami. Por una puerta han entrado la censura y el dinero de la corrupción a los medios tradicionales venezolanos, y por otra se han marchado los periodistas -y con ellos, el periodismo- a las plataformas digitales. Durante el último año, cuando se han conjurado en Venezuela la crisis global de la prensa, el cerco económico y político a la libre información y la compra de televisoras, radios y diarios por parte de capitales asociados al chavismo, han surgido o se han fortalecido una decena de nuevos medios digitales que apuestan por darle a los ciudadanos las noticias de actualidad que han dejado de aparecer en la prensa y las pantallas locales.

La enfermedad del expresidente Hugo Chávez fue el más sonoro entre muchos casos donde el Gobierno se esmeró en ocultar información que debía ser del conocimiento público, y marcó el comienzo de la migración a la web de una audiencia ávida por saber. A Chávez se le diagnosticó en junio de 2011 el cáncer que le causó la muerte en marzo de 2013, pero ni Chávez ni sus ministros, que se jugaban la reelección en octubre de 2012, informaron oficialmente qué órganos del cuerpo del presidente-candidato estaban afectados por la enfermedad ni cuán grave era su estado de salud, quiénes eran los médicos que lo trataban y cuál era su expectativa de vida.

El periodista Nelson Bocaranda fue el primero en dar la noticia del cáncer de Chávez y el único que logró ofrecer información de primera mano sobre los tratamientos y cirugías a los que fue sometido, a través de su página webRunrun.es, creada ocho meses antes, después de que, por presiones gubernamentales, fuese cancelado el programa de radio que conducía. Desde entonces el tráfico en su página ha tenido un crecimiento sostenido del 20% al mes. “Cada día más venezolanos acuden a las redes y a los portales para buscar la información que no aparece en los medios tradicionales a causa del miedo, de la censura o la autocensura”, dice Bocaranda. “Nosotros estamos montados encima de la información y nos hemos dedicado mucho más a la investigación que otros medios digitales”, asegura.

Dos de las mejores periodistas venezolanas de investigación, Tamoa Calzadilla y Lisseth Boon, se han incorporado este mes a la plantilla de Runrun.es. Ambas solían trabajar en la unidad de investigación de la Cadena Capriles, el grupo editorial al que pertenece el diario Últimas Noticias, el de mayor circulación del país, y que en mayo de 2013 fue comprado por un grupo anónimo de empresarios vinculados al chavismo. Ambas renunciaron a sus cargos cuando sus reportajes comenzaron a ser censurados por la nueva administración. El último que logró salir a la luz demostraba cómo funcionarios de la policía política habían disparado contra un grupo de estudiantes durante la primera manifestación del 12 de febrero, donde murieron dos jóvenes tiroteados. Este trabajo ganó el lunes el primer lugar del concurso anual de reportajes que organiza en Venezuela el Instituto Prensa y Sociedad (Ipys).

Desde que asumió el poder Hugo Chávez, en 1998, los diarios venezolanos habían logrado sortear, aunque con dificultades, la presión económica y política a la que ya habían sucumbido los medios radioeléctricos.

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