Un viaje a la catedral del periodismo investigativo

  • Desde la sala de redacción en donde nació el caso de Watergate hasta un museo en donde las máquinas de escribir son más que una reliquia
  • ¿Qué factores necesitamos para que el periodismo recupere su fortaleza investigadora?

I parte

Por Francisco Xavier Reyes T./Trinchera de la Noticia

El periodismo de investigación, como lo conocemos hoy en día nació en los Estados Unidos en donde se ha

Charles Lewis, director del centro y autor del libro sobre la guerra en Irak.
Charles Lewis, director del centro y autor del libro sobre la guerra en Irak.

convertido en una sólida institución de las libertades civiles y la democracia de este pueblo. Los cambios tecnológicos que impulsa el nuevo siglo están cambiando mucho las formas de hacer periodismo, pero la esencia no ha variado.

Durante casi un mes visitamos medios de información de los Estados Unidos, instituciones y fundaciones que promueven la libertad de expresión y protegen la tarea de los reporteros que investigan lo que ocurre más allá de los hechos visibles.

El recorrido fue organizado por el Instituto para la Educación Internacional, del Programa Internacional de Liderazgo (Periodismo Investigativo II) que depende de la oficina de asuntos educacionales y culturales del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Periodistas de países de todos los continentes se juntaron para iniciar en Washington una gira de aprendizaje por las catedrales del periodismo de investigación, incluyendo los diarios The Washington Post, Tamba Bay Times, Reno Gazette Journal, Los Ángeles Times, televisoras como el KRNV News Channel, el estudio de la Escuela de Periodismo Donald W. Reynolds, en cuyas aulas fueron producidos seis premios Pulitzer, la Escuela de Comunicación Annenberg de la Universidad del Sur de California, American University, el Centro para la Integridad Pública de Washington, D.C., el Observatorio Público del Congreso, entre muchas otras instituciones públicas y privadas que promueven y protegen el ejercicio del periodismo en profundidad.

Periodismo y democracia

El profesor Charles Lewis, editor ejecutivo del taller y fundador del Centro para la Integridad Pública, y un grupo de investigadores estremecieron a los Estados Unidos con la publicación del libro “935 mentiras: El futuro de la verdad y la disminución de la Integridad Moral de América” en el que demostraron cómo el expresidente George W. Bush, el vicepresidente Dick Cheney y sus principales funcionarios mintieron 935 veces sobre la guerra en Irak.

El estudio es hoy en un día un modelo de cómo abordar un tema tan complejo como los hechos que ocurren detrás de las cortinas del poder, en especial tratándose de una guerra de semejantes proporciones.

El Centro para la Integridad Pública (Center for Public Integrity) es una organización dedicada a elaborar informes periodísticos en profundidad sobre cuestiones de interés general.

Según la investigación de Lewis “ocho altos funcionarios del gobierno mencionaron la posesión por parte de Irak de armas de destrucción masiva o vínculos con Al-Qaida, en al menos 532 ocasiones” antes de la invasión de Irak en marzo de 2003.

El trabajo ayudó a desmontar el principal argumento de la administración Bush para lanzar la guerra contra el terrorismo en Irak. La investigación también deshizo la justificación de los funcionarios de esa administración de que todos fueron víctimas involuntarias de mala inteligencia.

El centro, que nació en el escritorio de su casa y poco a poco se convirtió en una entidad de respeto con 40 investigadores laborando a tiempo completo, no sólo acertó con esta investigación. Bajo el liderazgo de Lewis se han publicado 300 reportes, incluyendo 14 libros, entre 1989 y 2004.

También su labor ha sido retribuida con 30 premios nacionales de periodismo de los Estados Unidos.

El profesor Lewis dio una visión de lo que es el periodismo investigativo dentro del sistema democrático de los Estados Unidos.  Habló de cómo los periodistas investigativos interactúan con los poderes del país (Ejecutivo, Legislativo y Judicial).

En American University, funciona bajo su dirección el Taller de Periodismo Investigativo de la Escuela de Comunicación de la prestigiosa universidad que produce una gama de trabajos y productos más extensos.,

Su laboratorio está considerado como una “incubadora” en donde se desarrollan nuevos modelos económicos y técnicas para conducir y desarrollar al periodismo de investigación.

Akram Elias, Presidente del Capital Communications Group, explicó al grupo de periodistas cómo funcionan las estructuras de gobierno en los Estados Unidos, desde el entorno federal, estatal y local. La premisa de que la “ley es primero” y que está por encima de cualquiera, sea el gobierno, instituciones privadas o personas, se cumple de manera estricta para el periodismo de profundidad, de tal manera, que es inconcebible y hasta irrealizable un trabajo como el que hacen en el Centro para la Integridad Pública y en American University.

Insistió que la base principal del sistema es que ninguna autoridad de cualquier nivel debe estar por encima de las leyes.

Es doblemente significativo que una universidad de la talla de American University estimule la investigación periodística sobre los hechos más relevantes que ocurren en la historia.

Mr. William Buzenberg, Director Ejecutivo del Centro para la Integridad Pública, explicó acerca de los desafíos del periodismo investigativo, y de cómo el centro anima al periodismo investigativo en todo el mundo.

La labor de ambas instituciones tiene cabida no sólo en las tradiciones de la democracia estadunidense, sino en un fuerte marco legal que protege en todos los sentidos la labor de investigación.

Aunque Estados Unidos es una sociedad federalizada, en la que cada estado tiene su propio congreso, sus tribunales y cortes de apelaciones, y que las sentencias se cumplen, el periodismo y la investigación encuentran un amplio radio de protección jurídica.

El gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento de Estado y otras entidades públicas,  contribuye con solidez a la protección de una profesión que en más de una ocasión ha denunciado los errores, abusos y corrupción del sistema.

Continúa mañana.


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