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Mito del pacto vs. la división liberal

Por Dr.  Adolfo Miranda Sáenz

Sobre el PLC y el doctor Arnoldo Alemán se han creado varios mitos mezclando algunas verdades con exageraciones, suposiciones y afirmaciones falsas, pero que algunos dan por incuestionables porque ciertos personajes y medios las han repetido tanto, insistentemente, hasta crear los mitos. Un mito es que el comandante Daniel Ortega ganó la presidencia del período 2007-2012 por culpa del pacto PLC-FSLN.

El pacto para reformar varios artículos de la Constitución y otras leyes se hizo cuando el doctor Alemán era presidente de la República, antes de las elecciones que ganó el ingeniero Enrique Bolaños como candidato del PLC. A veces se olvida cuándo fue hecho ese pacto y en qué circunstancias estaba Nicaragua entonces. Aunque el PLC y sus aliados habían ganado las elecciones obteniendo la mayoría de diputados y el doctor Alemán la Presidencia de la República, el sandinismo tenía el poder en casi todo lo demás; tenía el 90% de los jueces y magistrados, las estructuras del Consejo Supremo Electoral y varios entes autónomos. Por otra parte, los motines, tomas y tranques de continuas protestas dificultaban ejercer el Gobierno progresista que caracterizó a esa administración.

Los sandinistas se habían dividido y el comandante Ortega quería sacar de los cargos públicos a los miembros y simpatizantes del MRS. El PLC aprovechó esa circunstancia y pactando logró que esos cargos los desempeñaran funcionarios liberales. Quedaron un 50% de sandinistas y un 50% de liberales desplazando a los del MRS o simpatizantes del mismo. Claro que lo ideal es que los servidores públicos se nombren únicamente por su capacidad y no por afinidad política, pero encontrar en Nicaragua personas sin vínculos ni afectos partidarios, no es posible.

Las cosas quedaron mejor con un equilibrio del 50% para cada sector –sandinistas y liberales– y no como estaba antes, con un 90% de sandinistas. El MRS está formado por intelectuales marxistas, algunos comandantes de los antiguos nueve de la Dirección Nacional, Dora María Téllez y otras personas que se declaran sandinistas aunque no militen en el FSLN, y tienen una ideología marxista-leninista.

El pacto también estableció que se pudiera ganar la presidencia en primera vuelta con el 35% de los votos, siempre y cuando el segundo lugar quedara alejado con más del 5%. Era difícil imaginar entonces que esa situación podría darse, como no se dio en la siguiente elección en que el PLC llevó a la presidencia al ingeniero Bolaños. En los cálculos del PLC estaba que después del ingeniero Bolaños, el candidato sería el doctor Alemán, seguro de que el Frente Sandinista no iba a ganarle con el 35% ni con el 38%.

Nadie imaginó que el ingeniero Bolaños entregaría al doctor Alemán como prisionero al Frente Sandinista, que el liberalismo se iba a fraccionar por las presiones del gobierno de Bush y que el doctor José Rizo y el licenciado Eduardo Montealegre se iban a dividir el voto liberal (o si prefiere, el voto no sandinista) en dos partes iguales, y ninguno de ellos iba a llegar a un 33% para tener el 5% de diferencia que forzara una segunda vuelta.

No fue el pacto quien facilitó al comandante Ortega la presidencia. Fue la división del liberalismo originada por la guerra declarada al PLC y al doctor Alemán, por el ingeniero Bolaños respaldado por Bush y por aquellos que financiados por Bush se separaron creando la división.

Fue un error que se pagó muy caro pues para el 2007-2012 hubiera gobernado Alemán su segundo período, y actualmente (2012-2017) estaría gobernando otro liberal: ¿Rizo, Alvarado, Aguirre-Sacasa…? Y se ganaría 2017-2022.

*Publicado en El Nuevo Diario.

Un comentario sobre: Mito del pacto vs. la división liberal

  1. Mimi Juarez dice:

    El que escribe debe de dormir muerto de la risa.
    Que barbaro.

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