Facebook le ha cambiado la vida a muchas personas

Víctor Ayala G*./vayala@gmail.com

Un amigo, Edgard, dirigente de una liga de fútbol en los Estados Unidos de visita en mi oficina, lanzó un suspiro de resignación y dijo: “¿No vas a creer lo que me ha pasado por andar usando el Facebook en mi teléfono?”

–No –le dije, –no tengo idea.

–Pues, agarro este teléfono y viene con Facebook, yo nunca he usado eso, con costo se usar el teléfono y lo uso solo para recibir o hacer llamadas. Pues resulta que mis amigos me dijeron que era fácil que usara el Facebook y me abrieron la cuenta, empecé a agregar amigos y puse a todos mis hijos…

–Pero ese no es problema –le dije.

–¡Si! Ese es el problema! Resulta que mis hijos todos son adultos y son de madres diferentes, y entre ellos hay rivalidad por eso.

–¡Ahhhh! Comprendo lo que te pasó.

–¡Pues si hombre! Empezaron a mandarme mensajes de una parte y de otra y empezó un serio problema. Total, lo que hice fue borrar el bendito Facebook y no quiero saber nada de eso.

Neófitos en tecnología

La historia del amigo Edgard es la de muchos cuando son neófitos en el uso de las tecnologías, y más específicamente en el uso de las redes sociales en los smartphone que les cuesta adaptarse, desde el uso del touchscreen.

Otro que llegó a consultarme sobre la compra de un nuevo celular dijo que mejor quería uno de tecla porque no podía hacer uso del touchscreen. Pasan muchos casos como estos en personas principalmente adultas o quienes jamás han usado un celular.

Lo recomendable en este caso, como el de Edgard, es mejor dejar de usar o abrir una cuenta a lo inmediato sea de Facebook o Twitter que solo por seguir la moda con en el tiempo les puede crear problemas y hay muchas evidencias que lo afirman.

Es mejor empezar con el paso a paso. Adaptarse a usar el teclado digital, abrir una cuenta que no sea la definitiva para estudiarla y pasado un tiempo lanzarse a la aventura y a la conquista del mundo de las redes, donde es otro mundo virtual del que jamás habíamos estado moros y cristianos.

Pero que el temor a caer en el ridículo en el primer paso no sea un elemento de prejuicio para no adentrase a este mundo de las tecnologías.

Hay otros casos en los que, por dejar la cuenta activa ha sido tomada por otra persona y le han posteado o publicado cosas que jamás habría puesto en su muro. Es el caso de otra señora que ayer llegó sofocada pidiéndome que le desbloqueara dos tabletas iPad, que muy enojada, dijo que esas tabletas las compró ella, pero que su marido y su hija las usan y le ponen cosas que ella no quiere. ¡Eso que es en familia! ¿Se imaginan alguien que no tiene ningún parentesco?

Entonces, en este caso, lo recomendable es que tome sus equipos tecnológicos (smartphone, tabletas, computadoras, etc.) como si fueran objetos personales (porque lo son), como si fuera su billetera que no la deja a disposición de cualquiera, excepto si es la oficina y en la oficina o trabajo donde le exigen que mantenga las cuenta del trabajo abierta.

Edgard tuvo que abrir otra cuenta, pero no agregó a sus hijos sino solo a sus amistades, porque teme a que le vuelva a pasar lo mismo luego que aprendió la lección. El otro amigo sigue aprendiendo a usar el touchscreen en un Android viejito. A la señora le dije que las tabletas estaban todo bien, y que confiara más en su hija y en su marido que nada malo andaban haciendo, que era ella que le estaba haciendo mal uso a esos equipos. Se fue conforme.

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