Gossip: El ocaso del orgullo de la izquierda

Por Hamlett

  • Hay tres modelos que la izquierda latinoamericana ha levantado como sus principales banderas en la región: Cuba sin duda alguna, la esencia del pensamiento socialista de la primera mitad del siglo XX en donde las ideas de Marx y Lenin siguen vivas; Venezuela en donde el experimento de Hugo Chávez se rindió al pensamiento y la hegemonía ideológica de Cuba, pero no fue por ese camino; y Brasil en donde el Partido de los Trabajadores ha hecho lo que ninguna organización  de este mismo signo ideológico ha conseguido en la región.
  • Ni Cuba o Venezuela han conseguido el éxito económico de los socialistas brasileños. Otros “modelos” como el chileno han logrado éxitos importantes sin pertenecer a este grupo de naciones en las que se inscribe el Frente Sandinista y Daniel Ortega, pese a que aún no consigue triunfar sobre la pobreza del país, ni logra el despegue económico, digan lo que digan.
  • La confesión sobre el momento de debilidad del PT brasileño, a causa fundamentalmente del escándalo de corrupción y de desgaste del modelo económico impulsado por sus administraciones la ha dicho el mismo Lula:
  • “No sé si es defecto nuestro, si es del gobierno. Pero nuestro Partido de los Trabajadores (PT) perdió la utopía. El PT necesita una revolución interna porque cayó en los mismos vicios que tienen todos los partidos que crecen y llegan al poder, y que son pensar solamente en cargos, en empleos y en ser elegidos. Tenemos que definir si queremos salvar nuestra piel y nuestros cargos o nuestro proyecto”.
  • Yo sentí tan cerca esa campanada, realmente tronó en mi oído, que la declaración del líder indiscutible del PT, al que los involucrados en el escándalo llaman Brahma –el dios hindú de la creación- suena a un mea culpa brasileño y a una advertencia para la izquierda latinoamericana.

Sálvese quien pueda

  • La operación Lava Jato de Brasil no es un escándalo de corrupción más o el más grande de la historia de ese país. La exposición de los hechos descubiertos ha tocado la moral e integridad ética del mismísimo Lula y de la mandataria,  bajo cuya presidencia en Petrobras se dio el pico más alto de una corrupción que supera los $250 mil millones de dólares.
  • Y esto no para. La detención, el pasado fin de semana, de los presidentes de las constructoras Odebrecht y Andrade Gutiérrez, hizo que la presidenta Dilma Rousseff se replegara “a evaluar el impacto que tendrían eventuales delaciones de estos grandes empresarios cercanos al poder”, concluyó la agencia de noticias Reuters.
  • Y agrega “menos silencioso y más preocupado incluso se mostró su mentor político, Luiz Inacio Lula da Silva, que se quejó de que el gobierno se mantenga con los brazos cruzados y le exigió acción para contener los daños”.

Pegados

  • El punto es que Marcelo Odebrecht, detenido el fin de semana, está muy vinculado con Lula tanto durante como después de su presidencia, así como Otávio Marques de Azevedo, presidente de Andrade Gutiérrez, y otros diez ejecutivos ya presos de gigantescas empresas que relacionan directamente al Partido de los Trabajadores (PT) con la corrupción.
  • Según la prensa carioca, el juez que lleva la causa “tiene como objetivo final a Lula” mientras la oposición “aprovechará cualquier ocasión para desestabilizar al gobierno de Rousseff”.
  • El presidente del partido de los Trabajadores, Rui Falcão, rechazó “las nuevas revelaciones sobre las cuantiosas donaciones en calidad de “bono electoral” recibidas por el Instituto Lula de parte de otra constructora involucrada en el esquema de sobornos del petrolão, Camargo Correa”. “Son denuncias infundadas y una tentativa de golpear al PT y a Lula. No se cansan de forjar denuncias como ésas, sin pruebas, intentando quebrar la popularidad del presidente Lula, pensando en las elecciones de 2018 que aún están distantes y él ni siquiera se lanzó como candidato”, dijo Falcão.
  • Pero Lula está culpando a Rousseff de asumir una actitud “inerte” para defenderlo a él y a la dirigencia del PT.

Brahma y ella no se salvan

  • La revista Época ha revelado detalles de los numerosos viajes que, desde que dejó el Palacio del Planalto, Lula hizo al exterior con ejecutivos de Odebrecht -oficialmente para dar conferencia” y que ahora la detención de Marcelo Odebrecht “amenaza con derrumbar la república”, según tituló su nota de portada.
  • El patriarca de la familia, Emilio Odebrecht, advirtió a sus allegados sobre las consecuencias políticas que podría tener al arresto de su hijo: “Si agarran a Marcelo, tendrán que preparar tres celdas más: una para mí, otra para Lula y una más para Dilma”.
  • El presidente de la constructora OAS Léo Pinheiro -también tras las rejas por el “petrolão”- envió un correo a otros ejecutivos de la empresa en la que se refiere a Lula como “Brahma”, el dios hindú de la creación. En las misivas se compara a “Brahma” con la presidenta Rousseff: “La señora no tiene talento, su discurso es débil, confuso y desarticulado; le falta carisma”, escribieron los empresarios.
  • Veremos qué más sigue saliendo de todo esto y como terminará este episodio en Brasil.

 

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