Marta Ventura, colaboradora esencial de Gregorio Selser

Foto: Todo documento de interés histórico quedó registrado por Marta Ventura.

  • Organizó el archivo de su marido; incluye más de 2 millones de textos e imágenes

Por Blanche Petrich/Periódico La Jornada

Ciudad de México. Marta Ventura de Selser eligió Nicaragua como tierra de retiro. La obra icónica de su marido, el periodista argentino Gregorio Selser (1922-1991), el reportaje histórico Sandino, general de hombres libres,fue publicada por primera vez en 1955. Lectura clandestina para muchos jóvenes centroamericanos de esa generación, fue el germen de la revolución sandinista. Esto acercó a toda su familia con ese país centroamericano. Colaboradora indispensable del enorme legado de Selser para la historia y el periodismo de la región, Marta falleció la noche del 2 de julio, en Managua, a los 92 años.

Tuvo una vida plena e intensa entre óleos y acuarelas, alumnos de dibujo, tres hijas y un marido que la convirtió en asistente imprescindible para escribir sus miles de artículos y más de 40 libros, señaló en un mensaje su hija Gabriela. Marta falleció el día del cumpleaños de su esposo.

Maestra universitaria

La profesión de origen de Ventura fue el dibujo y la pedagogía del arte (enseñó en las universidades de Buenos Aires y La Plata), pero caminó a la par de la exigente tarea periodística de Gregorio, la cual incluye su trabajo póstumo, la monumental enciclopedia en cuatro tomos Cronología de las intervenciones extranjeras en América Latina, editada por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).

La señora de Selser grababa y transcribía a mano los hechos relevantes de los noticiarios y transcribía las entrevistas de su marido. Pero además inició artesanalmente –con tijeras, folders de cartulina, plumones y cajas de cartón– un archivo que hoy es punto de referencia académica internacional.

Ni el más pequeño pedacito de papel se salvó de la entrenada mirada de Marta, si contenía algún dato de interés para la historia.

Cuando sobrevino el golpe militar en Argentina, llegó la hora del exilio para los Selser. Sin embargo, además de ponerse a salvo con sus hijas, había que sacar del país bajo dictadura el archivo y la biblioteca. La Flacso hizo posible el rescate.

En la capital mexicana, en un departamento de la colonia Mixcoac, continuó la odisea de reunir y organizar material hemerográfico y documental. Con el paso de décadas se convirtió en el mayor acervo de información periodística de Latinoamérica, con perspectiva específica, de recuento de relaciones de la región con Estados Unidos y las numerosas y diversas formas de dominación e intervención de este país.

En los años 70 y 80, Ventura colaboró como ilustradora en los Cuadernos del Tercer Mundo, con dibujos de los líderes de la época.

Antes de retirarse, cerró el ciclo laboral de su vida cuando el material recopilado inicialmente en la Fundación Latinoamericana Gregorio Selser (Flags) pasó a manos del proyecto creado por la maestra chilena Beatriz Torres y el Centro Académico de la Memoria de Nuestra América (Camena), albergado por la UACM, en 2005.

A la fecha, este acervo contiene más de 2 millones de piezas e imágenes periodísticas digitalizadas que incluyen los miles de artículos y ensayos escritos por Selser, desde su primer trabajo publicado en Buenos Aires, en 1945, hasta su último texto, escrito para La Jornada, donde era colaborador habitual.

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