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Gossip: Coces contra el aguijón

 

Por Hamlett

  • Yo estoy de acuerdo que una gota de agua termina perforando la piedra, que el golpeteo incesante del pájaro carpintero derriba los árboles o al menos abre el hueco necesario para extraer el gusano que se oculta en el tronco.
  • Y este es el camino que, parece, han escogido algunas fuerzas políticas para derrotar al sandinismo: una labor de hormiga obrera, la gota que esperan partirá la piedra, el golpeteo contra la madera. El esfuerzo tendrá que dar resultado, el trabajo es fructífero al final del día. Pero, ¿cuánto tiempo más? ¿Cuándo el régimen sandinista se haya desgastado lo suficiente para doblegarlo en elecciones aunque sean amañadas? ¿Cuándo se hayan extinguido los liderazgos actuales y la nueva generación (como la que nació en 2000) abra los ojos y se dé cuenta de que ya no hay bonos ni migajas que repartir y busquen quien se las ofrezca?
  • A veces da la impresión de que la lucha tendrá que esperar por 10 o 15 años más, que debemos alistar el bastón ante nuestra ineficacia generacional. No hay duda que la generación de los años 70 fue exitosa en materia política, pero la de los 80 y la del arranque del siglo XXI no ha podido resolver un introito histórico que nos debe poner a pensar en el qué hacer.
  • ¿De qué estoy hablando? De que los guerrilleros, apoyados por los empresarios y la sociedad, se encargaron de Somoza y ensayamos un proyecto político que fue traicionado en el camino. Prometimos una economía mixta, una democracia de nuevo tipo, el respeto a las clases sociales pero intentamos imponer un proyecto marxista a ultranza. Podremos señalar con el dedo a quien queramos pero este fue el primer fracaso político que tuvo esa generación. Una de cal, la caída de Somoza, y una de arena, el fracaso de una década completa.
  • Luego, los políticos de los años 70 tomaron el poder en 1990 y emprendieron una tarea compleja: curar las heridas de la economía, de la sociedad y de las familias, lo que tomó otra década más. Es decir, 20 años para tratar de hacer algo y fracasar en el intento y volver a andar un camino mucho más correcto que el primero.

La era del fracaso

  • Luego llegó la “nueva era” de la confusión y del desarme del proyecto comenzado. Enrique Bolaños quitó los alfileres que sostenían el incipiente proyecto político y no supo darle un giro porque simplemente no tenía nada en la pelota. Lo único que tenía en mente era una idea mesiánica y tonta de cómo sacar a Alemán de su camino metiéndolo a la cárcel. Y cuando no pudo por sí mismo pactó con Daniel Ortega, quien no dudó en encarcelarlo y con ello partió la columna vertebral del liberalismo en el poder.
  • Si, probablemente algunos arrugarán la cara y volverán a repetirse así mismos la tesis que más les guste pero esa ya no importa es historia pasada así como Bolaños se hunde en el ostracismo de su cada día más oscuro retiro. De nada sirve volver a ese punto porque ya no se puede arreglar.
  • El retorno de Daniel Ortega al poder es fruto de 16 años de experiencias buenas y malas en las que el regusto por el poder sacó lo peor de los liderazgos. El precio ha sido caro y probablemente necesario.

Fracasos

  • El problema es que los liderazgos actuales no han resuelto el acertijo del orteguismo y sus políticas populistas blindadas con el petróleo venezolano. Eduardo Montealegre, nacido en los años 90 a la sombra del expresidente Arnoldo Alemán, no ha sido el líder que muchos esperaban. Perdió su oportunidad y ahora apenas flota en el mar de la decepción social.
  • Los aliados de este, todos políticos de los años 70 (Dora María Téllez, Sergio Ramírez, Mundo Jarquín, Hugo Tórrez…), ex líderes de la revolución perdieron su mejor oportunidad en 1996 y luego en 2000, 2006 y 2011. Lo intentaron solos y luego aliados al PLI de Montealegre y nada. Ellos ya arrastraban, con el danielismo, el fracaso de la revolución de 1979 y volvieron a perder cuando no pudieron sustituir al sandinismo en 1994-5, y ahora tampoco han podido ni mimetizándose de rojo liberal, lo único que nos ofrecen es la receta de la rebelión armada y del enfrentamiento que produce sangre y dolor. Pero ellos no tienen que perder ahora, ni siquiera con un partido.
  • La propuesta es dar coces contra el aguijón porque –como el orteguismo- no saben escuchar al pueblo. ¿Qué es lo que demandan constantemente los liberales y las fuerzas políticas que gravitan a su alrededor? Unidad. Únanse es el mandato popular que los políticos sectarios y fracasados no quieren escuchar.

¿Cuándo?

  • Desde que decidieron aislar al PLC y al mismo Partido Conservador de las “nuevas” formaciones o alianzas ya han transcurrido diez años y los resultados han sido fracasos. Sin la unidad –a la que han descalificado como fórmula para el triunfo- el PLC y el PLI perdieron las elecciones presidenciales de 2006 y 2011.
  • En 2016, probablemente ya no baste la unidad para derrotar a Daniel Ortega, pero, sin intentarlo, sin un nuevo plan de nación, sin líderes atractivos, el pueblo que espera una verdadera señal seguirá apático e inamovible como ahora.

2 Comentarios sobre: Gossip: Coces contra el aguijón

  1. El Gordo dice:

    Sin Arnoldo no seran nada?….que excelente conclucion!!!…UNIDAD ALREDEDOR DE ARNOLDO!!!…el discursito de los PLC…”La Oposicion no se une…”bajo los pies de Arnoldo.

  2. El Observador dice:

    A veces pienso que Nicaragua se merece el gobierno que tiene, pues despues de la amarga experiencia de haber pasado una década con un gobierno que dejó al país en total miseria, tanto económica como social. ¿ Como fue posible que al triunfo de la UNO y posteriores triunfos de Alemán y Bolaños, hayan permitido el regreso del FSLN? Para mi, los verdaderos responsables del retorno del señor Ortega, son todos sin excepción los que se hacen llamar demócratas, quienes en su afan por liderazgos personales, convirtiron en una lucha de perros y gatos lo que pudo ser la unidad y consolidación de la democracia. Lo más ridículo es que ahora nadie es culpable y siguen en el mismo pujilato de quien es el lider, sin darse cuenta que ya todos estan politicamente quemados. Viven culpando a Ortega de todos sus males, como si ellos fueran niños de teta, sin reconocer que ellos mismos le sirvieron en bandeja de plata el retorno al poder. Otra cosa que se niegan a reconocer, es que Ortega y su señora han resultado ser mucho más astutos politicamente que ellos. ¿Como fue posible que con un record tan desastroso, Ortega pudo volver al poder? Eso solo se consigue con paciencia y astucia, y los que que siguen calificando a Ortega como un ignorante y bruto, deberían de sentir verguenza, pues ¿ como se podrían calificar ellos mismos? Así que, mientras no manden al cesto de la basura a toda esa escoria de políticos quemados, no habrá forma de estructurar una verdadera unidad con posibilidades de triunfo.

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