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Dos premisas en peligro

Por la Tía Julia

Hay dos cosas que hemos venido escuchando por años y que se han constituido en la carta de presentación del gobierno de Daniel Ortega: que somos el país más seguro de Centroamérica y que nuestra economía va por buen camino.

En lo que respecta a la economía, Ortega ha jugado muy hábilmente con una empresa privada, moldeable y acomodada que ve por sus propios intereses y que hasta al momento sigue en luna de miel con el Ejecutivo.

Es una empresa privada incapaz de cuestionar por ejemplo, la concentración de medios de comunicación en manos del gobierno y los grandes negocios al amparo de los fondos venezolanos, dineros que no son fiscalizados y son manejados al arbitrio del mandatario y su familia.

En seguridad, por supuesto que Nicaragua siempre estará mejor que cualquiera de los países del llamado “Triángulo del Norte”, Guatemala, El Salvador y Honduras, que están en manos de las maras, del crimen organizado y el narcotráfico, que los ha convertido en verdaderas bombas de tiempo.

Comparado con las maras y las pandillas organizadas, los delincuentes locales, son verdaderos “chapuceros” y bien que mal, gozamos de una relativa tranquilidad, sobre todo en las ciudades porque la situación no es la misma en el campo.

Desde comienzos de año, el país se ha visto estremecido con una serie de hechos violentos en zonas rurales como la muerte de familias enteras, de menores de edad, de una maestra la semana pasada, de un cambista en Estelí y otro en Managua. En fin, una cadena de hechos que van alejando la percepción de seguridad.

Pero el culmen de todo, fue la masacre de Las Jagüitas como se le ha llamado al ametrallamiento de una familia, el pasado 11 de julio en horas de la noche, en lo que aparentemente era un operativo antidrogas.

La confianza en las autoridades, se cimenta no solo en que tan seguro se siente el ciudadano, sino si estas también con creíbles y honestas, algo que está en entredicho desde que patrullas policiales masacraron a la familia Reyes, matando a dos niños y una muchacha de 25 años.

La nebulosa que ha acompañado la tragedia, ha mermado aún más la confianza en la policía. Se dijo que era un operativo antidrogas pero quienes lo ejecutaban no eran oficiales de esa rama policial sino de las fuerzas especiales.

No se siguió el protocolo ni las reglas, no se sabe aún en qué consistía el operativo, a quien esperaban y porque había hasta francotiradores en el lugar.

Todo ello ha devenido en una avalancha de críticas y reclamos de la población, que a su vez acuerpa a la familia afectada en este lamentable hecho. Las lágrimas de la jefa nacional de la Policía, Primera Comisionada Aminta Granera, no conmovieron a nadie y todo mundo hoy exige justicia.

Pero si ya la sensación de que somos el país más seguro, está en discusión, también en el aspecto económico se comienzan a ver los primeros traspiés.

La semana pasada, la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides, dio a conocer un estudio que revela que la sanidad de las finanzas públicas están en peligro y el déficit presupuestario se puede descarrilar sino se toman medidas a corto plazo.

Según el estudio, el déficit fiscal, se redujo entre el 2005 a 2014 a tasas entre 4.5 por ciento y 2.00 por ciento anual con relación al Producto Interno Bruto, PIB pero desde el 2011 se comenzó a ver un aceleramiento en el gasto corriente.

Uno de los aspectos que se menciona es el pago de salarios. Desde que tomó nuevamente el poder, el gobierno de Ortega, ha inflado la planilla en un 65 por ciento y de 60 mil 702 empleados que había en el 2007, se contabilizan ahora 112 mil 556.

Es bien sabido que este gobierno, paga favores con empleos y a ellos acceden únicamente los que cuentan con la “magnífica” que es la carta de los Consejos del Poder Ciudadano.

La capacidad de maniobra del gobierno se ve disminuida también por la baja en la cooperación internacional porque cada región ahora tiene sus propios problemas como la Unión Europea y poco a poco, va cayendo el desembolso de los fondos venezolanos.

Se pueden seguir exhibiendo números y apelando a la seguridad pero cada día hay más nicaragüenses viajando a Costa Rica, Panamá, España y Estados Unidos, en busca del trabajo que no encuentran aquí.

Cerca ya de un año electoral, será difícil que el gobierno convenza con estas dos cartas y peor aún si la situación de Venezuela, sigue en el deterioro y no se pueda cumplir con las regalías populistas.

Un comentario sobre: Dos premisas en peligro

  1. mac dice:

    No se como la economia va por el buen camino si la deuda externa va en aumento y no hay trabajo. Talvez Avendano o Acevedo nos lo explican.

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