Gossip: La tiranía de la mayoría

 

“Daniel Ortega y el FSLN no quieren debatir ideas, y tampoco los opositores debaten, quieren imponer…”

Por Hamlett

  •  El pensamiento de Alexis de Tocqueville está de nuevo sobre la mesa. Un artículo de Arthur Milikh publicado en el portal The Daily Signal nos vuelve al tema de las mayorías y la democracia. El autor de la “Democracia en América” adelantó conceptos políticos y sociales, hace casi dos siglos, que hoy siguen sorprendiendo, es material ineludible para analizar los cambios que sufren los pueblos en el mundo.
  • ¿Hay algo de Tocqueville que nos sirva para entender lo que ocurre en Nicaragua en pleno 2015? Probablemente, pero nada que nos ayude a salir del atolladero sociopolítico en que nos encontramos.
  • Es lamentable la falta de debate en el país. Si algo caracterizó a los años 80, antes de que las balas se impusieran a las ideas, en un período relativamente corto de apenas tres o cuatro años hubo discusión acerca de si Nicaragua debía seguir un camino socialista, con un componente de economía mixta y democracia tradicional (elecciones periódicas). Aunque fuese unilateral por el control de los medios sandinistas, en esa década hubo debate.
  • Los discursos de los nueve comandantes de la revolución rivalizaban por quién “vendía” o “pintaba” mejor el proyecto sandinista. Muchísimos, sobre todo jóvenes, creyeron en que Nicaragua podía darle un vuelco a la historia y aspirar a un país socialista “mejorado”. Unos apostaron al modelo cubano, otros al de Vietnam, hubo quienes creyeron en que China debía ser el modelo… lo importante es que había discusión.
  • Entre las fuerzas políticas antisandinistas no era menos, aunque con una división como la de ahora, en la que abundaban los diablos y escaseaba el agua bendita, en que surgieron decenas de pequeños caudillos que esperaban llenar los zapatos que dejó Somoza con su caída del poder.
  • En los 80, el poder revolucionario aplastó a la oposición –más efectivos hoy que entonces – y muchos emigraron buscando alternativas ante el cierre de espacios. Lo única que encontraron fue la guerra. Por eso, el jueves pasado, reproduje un artículo que planteaba el tema de la educación y la guerra.

Otro país

  • Hoy en día, Daniel Ortega y el FSLN no quieren debatir ideas, y tampoco los opositores debaten, quieren imponer, no quieren trabajar, quieren lo fácil, la mesa servida: el dinero, la gente, los votos y el poder en una sola mano de póker.
  • El fruto de este retroceso es la ausencia de propuestas. ¿Quién tiene un plan para retomar el proyecto de sacar a Nicaragua del fondo del barril? Hace 36 años, el sandinismo botó a Somoza y prometió una victoria sobre la miseria y el desarrollo. Con su regreso al poder volvieron a ofrecerlo hace 9 años. Casi 20 años en el poder y nada.
  • Los liberales, los únicos que han gobernado en ese período (16 de 36 años), encontraron al país en ruinas y se dedicaron a levantarlo, consiguieron montar las bases, pero la tarea la dejaron pendiente.
  • ¿Y qué tiene que ver Tocqueville con esta tragedia histórica? Probablemente mucho o nada.

Preocupación global

  • Primero, ¿por qué los estadunidenses parecen tan confundidos y frustrados como nosotros en este terreno siendo la locomotora de la democracia? Según Arthur Milikh, Estados Unidos gusta presumir de haber alcanzado logros, algunos inimaginables, y que hace 210 años una persona predijo, Tocqueville, con “mayor claridad y profundidad como ahora lo entendemos nosotros mismos”.
  • “En 1831, agrega el autor, Alexis de Tocqueville previó con precisión mucho de lo que nos aqueja y nuestras singulares y notables fortalezas”, dice el autor, agregando que Tocqueville acertó cuando concluyó “correctamente que América entonces era el camino del futuro” y que “en Europa nunca sería restaurada su antigua grandeza, aunque confiaba en podría servir como repositorio cultural del oeste”.
  • A Tocqueville le reconocer haber predicho también el surgimiento del “despotismo ruso” debido a que “Rusia aún no estaba moralmente agotada como Europa” con lo que crearía “una tiranía nueva, masiva”. Tanto acertó el escritor del siglo XIX como su conjetura de que Estados Unidos y Rusia tendrían algún día los destinos de medio mundo en sus manos”.

Déspotas y poder

  • “Lo más alarmante –dice Milikh- fue el poder de la mayoría en el mundo moderno, y que Tocqueville pensó que sería distorsionador en todas las esferas de la vida humana” como “déspotas del pasado tiranizando a sangre y hierro” a los pueblos como “la nueva camada de despotismo democrático”.
  • El poder de la mayoría en el mundo moderno, indica el articulista incide de tal manera en las mentes y corazones de los ciudadanos que rompe su voluntad para resistir, para cuestionar la autoridad y para pensar por sí mismos. “El poder moral de la mayoría hace individuos internamente avergonzados, a los que en efecto silencia… y este silenciamiento culmina en una cesación del pensamiento”.
  • Esto lo vemos esto suceder a diario. “Tocqueville previó un “inmenso poder tutelar”, el estado moderno— que degrada a los hombres en lugar de destruir sus cuerpos. Con el tiempo, temía, el estado tomaría la voluntad libre de los ciudadanos, su capacidad de pensar y actuar reduciéndolos a “un rebaño de animales tímidos e industriosos de los cuales el gobierno es el pastor. ¿Son sustancialmente diferentes la China y la Rusia contemporánea?”, se pregunta Milikh.
  • Bueno, no creo en estas ideas pero si en que debemos compartirlas.

Un comentario sobre “Gossip: La tiranía de la mayoría

  • el 08/08/2015 a las 12:59 pm
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    Solo en los paises civilizados se producen los debates, en Nicaragua donde rige la ley de la selva eso no existe.

    Respuesta

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