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Estafadores en conexión tico-nica

  • Clonaron tarjeta en Costa Rica y la usaron desde Managua

San José, Costa Rica

Comprar unos cuantos jugos para sus hijos le salió muy caro a Francisco Barrantes que ahora lo tiene en un pleito legal. El taxista visitó un supermercado el miércoles pasado, según el diario tico CRHoy, en la Garita de Alajuela y pagó con su tarjeta 2.500 colones, aproximadamente $4.50 dólares.

Todo transcurrió con normalidad hasta que la mañana del día siguiente tenía dos alertas extrañas en su teléfono celular. Su banco le advirtió que se realizaron tres movimientos extraños durante la madrugada.

Una primera compra por $20, una segunda por $365 y la tercera por $215. En total las tres compras sumaron $600, alrededor de ₡330.000 colones en un lugar llamado Centro de Diversiones CC ubicado en Nicaragua. Las compras se realizaron por internet desde un lugar no determinado en Costa Rica, utilizando los datos de su tarjeta que asume copiaron desde el comercio donde compró los jugos para sus hijos.

Inmediatamente acudió a su banco a poner la denuncia, pero le dijeron que aunque él no autorizó los pagos no contaba con un seguro contra robos y por tanto debe hacerse cargo de la deuda, mientras se hace la investigación que tardará entre 45 y 90 días. Durante ese tiempo debe pagar los montos mínimos y si lo encuentran inocente le devolverán el dinero, sino debe pagar el total.

En el OIJ le dijeron que ese tipo de denuncias son comunes en esta época y que son difíciles de investigar ya que los delincuentes no dejan rastro y es difícil la coordinación con las autoridades nicaragüenses, además las direcciones IP refieren a varios lugares en el país.

“El hecho de que no tenga seguro no significa que el cliente tenga que asumir el fraude, no tiene que asumir el costo ya que puede certificar mediante un documento de migración que no salió del país y el banco debe hacerse responsable”, según una oficina de defensa del consumidor costarricense.

Para la oficina, los bancos deben cumplir con su deber de verificar las transacciones internacionales con el cliente antes de proceder con las compras, ya que en caso de que no lo hagan, no tendrían sentidos las alertas que emiten.

Además, por ley, los comercios están en la obligación de pedir cédula y tener el voucher firmado por el cliente, de no ser así el comercio asume la perdida.

Aunque pareciera simple, la modalidad más común y nueva para fraude que están utilizando los delincuentes es la que sufrió don Francisco, de tomar foto por delante y detrás y luego utilizar sus datos en la madrugada.

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