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La trabajadora nica, María Antonieta y sus perros

Originalmente fue titulado “Vacaciones de Carmela” y fue escrito por la conocida presentadora de UNIVISION, María Antonieta Collins. Es su más reciente columna que publicamos a continuación

*Revuelta segura en casa. ¡Mi perro CJ hace de las suyas!

Por María Antonieta Collins
Carmela lo anunció sin previo aviso: “Vayan preparándose porque me voy de vacaciones de fin de año, y me voy de principios de diciembre a principios de enero. Así que ya lo saben”. Circunspecta, Jovana Echeverría, mi asistente, me daba la noticia. “¿Qué? ¿Se va cinco semanas?”, pregunto.
“Asimismo, Mac, cinco semanas. Me dijo que ya compró el boleto y todo. Tu sabes que ella no es de pedir permiso ni opinión para tomar decisiones”. “¿Y ahora?”, le digo.
“Nada, que veremos cómo planeamos las cosas, porque tú sabes que para la casa más o menos una consigue quien limpie y ya te tengo a alguien. El asunto es Oreo, CJ y Valentina. La adoran y ella los quiere a morir. Ah, y no solo eso, también acuérdate que las plantas, las orquídeas, “sus” orquídeas, son la otra preocupación. ¿Quién más que ella se acuerda de regarlas en tiempo? Pero, nada, veremos cómo vamos haciendo las cosas”.
Por lo pronto, efectivamente, el primer lunes de diciembre la pérfida vacacionista partió a su natal Nicaragua. “¿Y qué, doña? ¿No me va a llevar al aeropuerto? ¡Ya sabe que a mí no me gusta viajar en taxi!” ¡Me saqué la rifa! De madrugada se despidió de los tres caninos, en especial de CJ, su favorito, rescatado de las calles de Ciudad Juárez, México cuando era un indefenso cachorro amenazado de muerte a las tres semanas de edad. “Bebe, pórtate bien y no te juntes con la chusma”, le dijo en el más puro estilo de Doña Florinda la de El Chavo del Ocho, mientras el ladino CJ nos veía sacar su equipaje.
Fui al aeropuerto y regresé a acostarme en mi cama; pero, al hacerlo, me levanté de golpe al ver la cama mojada. ¡CJ se había hecho pipi ahí mismo!, algo que nunca hace.
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Gracias a Dios que, como medida de precaución, hace tiempo que los colchones de casa tienen forro plástico, de otra manera hasta eso hubiera tenido que cambiar. Lo regañé mientras él me miraba furioso, como queriendo decir algo que no comprendí en ese momento.
Al día siguiente, cuando llego del trabajo y voy directa a mi cama, tuve que detenerme porque CJ ¡había vuelto a hacer de las suyas! ¿Que cómo sé que había sido él y no los otros dos? Porque al oír mi grito de desesperación cuando descubrí la maldad, el único que corrió a esconderse fue CJ. Los otros miraban acusadores al malhechor. Tuve que preguntar a expertos que descifraron el enigma de la conducta de CJ.
“Lo que sucede es que el perro te está demostrando claramente su desprecio por alguna razón. Eso tiene que ser algo que lo hirió profundamente”.
Recuerdo entonces que le hizo lo mismo a Lucy García quien me ayuda con los animalitos, es decir, la orinó, después de que se llevó por última vez al veterinario nuestra adorada Güera, quien para CJ era la madre que lo crió cuando lo rescaté. Su mente la recordaba con la Güera y que nunca más la volvió a ver y, entonces, cuando la veía, “alzaba la pata y la mojaba”. Todo eso ocurrió en medio de nuestros gritos.
Para su perruna conciencia yo soy un ente que lo ha privado de su mejor amiga y protectora, la Carmela, quien había desaparecido una madrugada. Y mojar mi cama era mi “merecido” castigo.
No tengo que decir que tuve que platicar profundamente con el terco CJ para que entendiera que la Carmela estaba de vacaciones y que regresaría pronto.
No sé de qué forma me entendió, pero su actitud cambió. Las orquídeas también se ajustan a los cambios. Una de ellas cayó accidentalmente al paso de uno de los gatos que merodeaba feliz entre las macetas, algo vedado cuando la Carmela está presente.
También, a recomendación de otro experto, tuve una larga conversación con ellas porque lucían decaídas. En fin, que he tenido que controlar la rebelión en casa y aquí quedo, rogando porque pronto llegue de vacaciones la despreocupada Carmela.
mariaantonietacollins@yahoo.com

2 Comentarios sobre: La trabajadora nica, María Antonieta y sus perros

  1. Julie Mora dice:

    esta supuesta ¨periodista¨ es realmente patética, debería estar demandada por haber escrito un libro para adelgazar y luego haberse puesto como una foca. Típico de la gente que vive en Estados Unidos, preocuparse por estupideces cuando su Ejército oprime gente en el resto del mundo y su país se va a la mierda.

  2. mtellez dice:

    Me gusto mucho, el articulo, creo que todas las personas que tenemos mascota sabemos lo que sufren cuando nos ausentamos, son parte de la familia.

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