El perfil económico de COPADES para Nicaragua en 2017

-El atribulo perfil económico de Nicaragua en 2017

Néstor Avendaño
Economista y presidente de COPADES

El perfil económico de Nicaragua para 2017 está condicionado por factores económicos externos tales como el persistente crecimiento económico moderado de Estados Unidos, que hará menos intensa la demanda de nuestras exportaciones; el aumento del precio del barril de petróleo WTI y de los precios internacionales de otras materias primas, que acelerarán la inflación importada; el fortalecimiento o la apreciación del dólar frente a otras divisas duras, como el euro, que hará más caros los productos de origen estadounidense; las alzas de la tasa de interés en los mercados financieros internacionales, que harán más escasos y más caros los préstamos externos; y el menor volumen del suministro de hidrocarburos procedente de Venezuela, que continuará manteniendo en mínimos el monto del crédito petrolero.
En cuanto a los factores endógenos o internos de pronóstico económico nacional del próximo año, suponemos que el gobierno mantendrá a toda costa la estabilidad macroeconómica, es decir, garantizará un tipo de cambio estable y una presión inflacionaria baja, pero se observa que los riesgos son más políticos que económicos y financieros porque después de las elecciones presidenciales de noviembre de este año se ha fortalecido más la concentración del poder político y se visualiza una mayor división de la oposición política. En este escenario, se inició el diálogo entre el Gobierno de Nicaragua y la Organización de Estados Americanos (OEA), cuyo fin primordial es el fortalecimiento de la democracia, la transparencia del proceso electoral, la independencia de los Poderes del Estado y el respeto a los Derechos Humanos, del cual se espera un informe el próximo 15 de enero de 2017.
A lo anterior se agregan los riesgos políticos, tales como la muy probable Nica Act, cuyo riesgo principal podría ser la alteración del flujo de inversión estadounidense directa con efectos nocivos sobre el crecimiento económico esperado y la posición de las reservas internacionales oficiales, ya que la suspensión de la contratación de nuevos préstamos concesionales con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM/IDA) ya ha sido contrarrestada con la importante contratación de préstamos no concesionales con el Banco Centroamericano de Integración Económica(BCIE) efectuada en el segundo semestre de este año, siempre destinada principalmente a la inversión en infraestructura económica y social.
Por otro lado, se prevén riesgos con la política económica del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, especialmente con la política fiscal que perseguirá los objetivos de reducir impuestos y aumentar el gasto de inversión pública, con el consecuente aumento de la deuda pública federal, lo que provocará una aceleración de la tasa de inflación y una mayor alza de las tasas de interés en el mercado estadounidense y otros mercados financieros internacionales.
En conclusión, el ambiente económico de Nicaragua está más atribulado por los problemas políticos. Mantener a toda costa la estabilidad del tipo de cambio y de una baja tasa de inflación dependerá de la intensidad contractiva de la política monetaria del Banco Central de Nicaragua (BCN), lo cual también conllevará los riesgos de una desaceleración económica al disminuirse el valor de las ventas de bienes y servicios y al aumentarse los niveles de inventarios de bienes, lo cual perjudicaría la implementación de los presupuestos empresariales.
Por todo lo antes expuesto, es necesaria la disminución de los riesgos políticos internos y externos, y esto dependerá principalmente del Presidente de la República, Daniel Ortega. El primer trimestre de 2017 será crucial para normalizar el desempeño económico de Nicaragua esperado en el próximo año.
En un escenario económico normalizado en términos políticos el próximo año, el producto interno bruto (PIB) real del país tendería a crecer 5.4%, la tasa de desempleo abierto disminuiría al nivel de 9% de la población económicamente activa (PEA), la tasa de desempleo equivalente asociada con el subempleo continuaría siendo elevada al reflejar el nivel de 19.2% de la PEA, el número de trabajadores en la economía formal o cotizantes de la seguridad social alcanzaría el 25% de la PEA, y la tasa de inflación anual se aproximaría al 7.6%. Con una población de 6.3 millones de habitantes, el ingreso per cápita promedio anual de 2 mil 260 dólares es 6.5 veces inferior al esperado en Panamá.
En cuanto al sector externo, se prevé que con el aumento de 8.5% del volumen y el incremento de 9.6% de los precios de los bienes exportables, el valor de las exportaciones domésticas de bienes FOB sea de 2 mil 630 millones de dólares, mientras que el valor bruto de las exportaciones de zona franca es levemente mayor al totalizar 2 mil 672 millones de dólares. Por su parte, las importaciones de bienes FOB destinadas al mercado local de 5 mil 489 millones de dólares, que acusan aumentos de 8.0% y de 6.0% en volumen y precios respectivamente, son acompañadas por importaciones de bienes destinadas a las zonas francas de 1 mil 900 millones.
Continúa persistiendo, como es usual desde hace varias décadas, el grave desequilibrio comercial externo que asciende a 2 mil 903 millones de dólares, equivalente a 20.3% del PIB, pero es financiado por un flujo de remesas familiares del orden de 1 mil 347 millones. El déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos resultante es de 1 mil 669 millones de dólares e igual a 11.7% del PIB, y se financiará con la cooperación oficial del sector público de 500 millones de dólares y el flujo bruto de inversión extranjera directa de 1 mil 320 millones de dólares. Aún sin el dato de la cooperación oficial al sector privado, se puede anticipar que el saldo oficial de las reservas internacionales brutas oficiales sea igual a 2.4 veces el saldo de la base monetaria y a 5.4 meses de importaciones de bienes CIF, por lo que se garantizaría la estabilidad macroeconómica.
En un año de elecciones municipales, que también corren el riesgo del abstencionismo, el déficit fiscal alcanzaría el nivel de 1.0% del PIB. En materia de reforma tributaria, sólo se prevé el establecimiento de la supervisión de los precios de transferencia en junio próximo, que buscará minimizar la evasión en el pago de impuestos. La presión tributaria indica que de cada 100 córdobas de producción en el mercado local 16 córdobas con setenta centavos son captados por el gobierno centra en concepto de impuestos. Cabe destacar que el saldo de la deuda pública externa e interna tiende a disminuir hasta 42.3% del PIB.
Finalmente, en el ámbito monetario se supone que se mantendrá el actual régimen cambiario con una tasa de deslizamiento de 5% anual del tipo de cambio oficial y la dolarización extraoficial de la economía se mantendrá cercana al nivel de 70% de la liquidez global, es decir, de la liquidez en dólares, córdobas con mantenimiento de valor y córdobas. En relación con otros precios de la economía, se estima que el ajuste del salario mínimo sea igual a 9% y el ajuste del salario promedio nacional sea de 8%.
Este es un rápido perfil elaborado por Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES) sobre la posible evolución económica del país en 2017, siempre y cuando se avance en la solución de los problemas políticos arriba planteados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *