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Europa en su gran encrucijada

Por Dr. Armando Mena Cuadra*

Europa, la grande, la vieja, la nueva, se debate estos últimos tiempos entre los populismos que  quieren destruir lo construido, superando los viejos nacionalismos e integrándose en lo que hoy conocemos como la Unión Europea, se ve amenazada por frentes populistas que quieren volver a esos viejos fantasmas nacionalistas.

Eso es ni más ni menos lo que ha acontecido con el Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea, producto de un mal momento en que el protagonista principal fue un gobierno Tory cuyo líder David Cameron, impulsó un referéndum que nadie le estaba pidiendo, pero que igual que un huracán resulto devastador, ya que sangró esa unión de naciones que conocemos como Unión Europea.

Igualmente, la tormenta sigue amenazando Europa, en cada uno de los comicios electorales que se han convocado este año, en una lucha entre anti europeístas o euro escépticos y quienes quieren mantener y acrecentar el papel de la Europa de los 27, entre populismos de derecha y quienes quieren mantener a sus países dentro de la gran Europa con todas su consecuencias y cesiones de soberanía, que no obstante no merman los poderes nacionales de cada uno de sus componentes.

Esta lucha la ha escenificado esta semana, en la que ha ganado las elecciones generales en Holanda, el centrista y europeísta Mark Rutte del partido centro derecha con el 21.3% de los votos, obteniendo 32-33 escaños de los 150  en juego, frente al populista de extrema derecha y eurófobo Geert Wilder, quien obtiene el 13,1% y 19 escaños con su partido PVV, quien pidió el voto proclamando la salida de Holanda de la UE, los otros grandes ganadores han sido el partido de los Verdes de corte Ecológico que pasa de tener 4 escaños a 14 y los grandes derrotados fueron los social demócratas que tener 38 escaños bajan a 10 diputados.

El ganador Mark Rutte dice que esto significa “que hemos derrotado al populismo equivocado”, cuyo líder era xenófobo y contrario a la entrada de inmigrantes, ya que según él mismo, contaminarían a Holanda de musulmanes y otras etnias perniciosas para su futuro, por el contrario el ganador quien ya ostentaba el poder e iba su reelección, es una político centrista y su línea de actuación va por el fortalecimiento de la Europa unida y tolerante e inclusiva, es pues un verdadero alivio para Holanda esta victoria que consolida la idea y programa europeísta.

Pero esta batalla sigue pues, como decía al principio, Europa, la gran señora, se siente amenazada por graves problemas que la están acosando a causa de los populismos de izquierda y derecha, que quieren destruirla y amenazan su convivencia pacífica y dialogante y el próximo escenario se juega en Francia el próximo 23 de abril en primera vuelta y  el 7 de mayo en segunda, que seguramente la habrá dado que los contendientes por si solos, no alcanzarán la mayoría absoluta en primera vuelta.

Aquí la contienda según indican las encuestas tiene al menos tres protagonistas principales, y empezando por la extrema derecha, compite Marine Le Pen, hija del fundador del partido ultraderechista Frente Nacional, por los republicanos compite Francois Fillon, que siendo electo por las bases de su partido, se ha visto envuelto en un escándalo de nepotismo al tener a su esposa e hijos en nómina como empleados o asesores suyos en la Asamblea Nacional y por el centro Enmanuel Macron, un joven político de 39 años, que fue Ministro de Economía en gobiernos anteriores y egresado de la prestigiosa Escuela Nacional de Administración, semillero de políticos prestigiosos de izquierda y derecha.

Pero veamos porqué es tan importante la elección del 23 de abril. Y lo es en todos los sentidos. Políticamente representa genuinamente la lucha en la que se debate Europa y que dejé enunciada en líneas más arriba, y porque Francia es una de las grandes naciones que soportan el europeísmo en todos sus aspectos, económico, social y cultural, integracionista y defensor de su lema que lo define como nación de igualdad, legalidad y fraternidad.

Veamos en síntesis, lo que defiende cada uno de los candidatos en liza y de allí la particular importancia de las elecciones de primavera, empezando por Marine Le Pen, la bestia negra del populismo europeo, que preconiza el racismo en su grado máximo, que pronostica la salida de Francia de la UE, con ideas que a veces toma del socialismo y del liberalismo, es una mezcla de Trump y sus similares en Europa, y sostiene que Francia  será más libre cuantos menos extranjeros vivan en Francia y adquieran su nacionalidad, proteccionista en lo económico con tintes social-liberales en lo social.

El segundo candidato que hemos mencionado Enmanuel Macrón procede del socialismo en el que ha hecho carrera en de la administración del socialista Francois Hollande, para quien fue Secretario Adjunto del Elíseo, en calidad de consejero, y después fue ministro de Economía durante dos años con bastante buen suceso. El movimiento que le acuerpa denominado En marche y con fuerte asistencia del Partido Socialista Francés, hoy de capa caída como en toda Europa, es un hombre que se define anti establishment, pero que toma principios y programas del socialismo y también del liberalismo, se apunta -según las encuestas- como contrincante de Marine Le Pen, quien según también pronósticos ganaría en primera vuelta, pero no con mayoría absoluta, lo que llevaría a una segunda vuelta en la que definiría al ganador.

El último de los candidatos en juego ahora es Francis Fillon, el líder del partido Republicano, quien ha sido siempre un partido ganador, siendo el último Nicolás Sarkozy, y quien pretendía volver al Elíseo, pero fue derrotado en las primarias por Fillon, ahora en dificultades para mantener su posición como candidato dado el escándalo que le rodea en torno a su mujer e hijos y que han debilitado su candidatura al extremo de habiendo partido como ganador en las primeras encuestas, ha pasado  a ser el tercero en discordia.

Ojalá que este último encuentro con las urnas en Francia liquide a la lideresa de la extrema derecha Le Pen y permita que la Unión Europea pueda seguir su ruta al desarrollo y al bienestar de 450 millones de europeos agrupados en las 27 naciones del que sigue siendo el proyecto más importante en su camino a una nacionalidad común europea.

Un comentario sobre: Europa en su gran encrucijada

  1. Adan Torres dice:

    Uno es socialista destruye pueblos como todos los socialistas populistas del mundo entero, el otro ladrón y gángster, así que al pueblo francés solo le queda Marine Le Pen. Hay fuertes corrientes de Califato en Europa y en todos los países populistas lo que causaría un caos de un oscurantismo impredecible. Dios nos libre.

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