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Un consejo a los empresarios

Néstor Avendaño, economista y presidente de COPADES

Como ha sido usual desde el inicio de la década de los noventa del siglo pasado, en Nicaragua la política monetaria ha estado muy limitada por la presencia de tres monedas en el mercado local –el dólar estadounidense, el córdoba  y el córdoba con mantenimiento de valor, éste último un dólar disfrazado-. Sus tres principales objetivos son el aumento de las reservas internacionales brutas del Banco Central de Nicaragua(BCN), el mantenimiento de un tipo de cambio estable y la permanencia de una tasa de inflación baja y estable.

Entre enero y mediados de marzo de este año, el saldo de las reservas internacionales brutas en las arcas del BCN mostró un incremento de 17 millones de dólares, pero continúa dependiendo principalemente de los incrementos de los depósitos de encaje en dólares y del fondo de garantía de los depósitos en dólares (FOGADE) que los grupos financieros llevan al BCN. Esa dependencia, que se observa desde el año pasado, se explica por el desplome del crédito petrolero de Venezuela. Según datos del BCN, a mediados del año pasado, el monto total de dicho crédito ascendía a 3 mil 757 millones de dólares, defendía la posición de dichas reservas internacionales y garantizaba el cumplimiento de las condicionalidades de la estabilidad macroeconómica del país en cualquier momento del año.

La notable reducción del crédito petrolero también forzó recientemente a la empresa Alba de Nicaragua, S.A. (ALBANISA) a suspender la asignación de esos recursos al financiamiento de los programas emblemáticos para la reducción de la pobreza, tales como “Viviendas para el Pueblo”, “Proyecto Hambre Cero” y “Calles para el Pueblo”, que eran donados a sus beneficiarios. Ahora, la empresa financiera Caja Rural Nacional, S.A. (CARUNA), la más grande  cooperativa de ahorro y crédito rural, es la institución prestamista para continuar la ejecución de esos programas emblemáticos, por lo cual es muy probable que se desacelerará la reducción de la pobreza entre los prestatarios rurales.

Además, desde mediados del año pasado el BCN fortaleció la defensa de la posición de las reservas internacionales oficiales del país con una fuerte reducción de la base monetaria, lo cual también implicó una menor crecimiento de la disponibilidad de córdobas que circulan fuera del sistema financiero nacional y, consecuentemente, en una fuerte desaceleración del medio circulante (M1) en el mercado local, excluyendo los depósitos transferibles del Sector Público No Financiero (SPNF). El costo de esa contracción de dinero (en córdobas) fue la desaceleración del crecimiento económico esperado en 2016, porque se entorpecieron las decisiones empresariales sobre las ventas de sus productos en el mercado local y el mantenimiento de sus inventarios.

Ahora la principal fuente de divisas para aumentar las reservas internacionales del BCN será el flujo de inversión extranjera directa. Prevemos que la política monetaria muy contractiva continuará vigente en este año debido a los riesgos políticos crecientes, ya que los riesgos económicos y financieros son muy bajos de acuerdo con datos de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES).

Con las operaciones de mercado abierto, uno de los instrumentos de BCN para regular la liquidez en córdobas y mantener una presión inflacionaria baja y estable, se subastan semanalmente Letras Estandarizadas y con la colocación neta de esos papeles (colocaciones menos redenciones) el BCN ha sacado de circulación 2 mil 312 millones de córdobas entre enero y mediados de marzo de este año.

El monto total subastado de Letras Estandarizadas equivale a 434 millones de dólares pagaderos en córdobas al tipo de cambio oficial del día en que sean redimidos, pero el 82% de ese total se concentra en papeles con plazos de 1 semana, 2 semanas y 1 mes, lo que deja a entrever incertidumbre y desconfianza entre los inversionistas financieros o grupos bancarios radicados en el país.

La tasa de encaje sobre los depósitos en córdobas en el sistema financiero nacional, segundo y último instrumento disponible en manos del BCN para regular la liquidez (en córdobas), tiene un nivel legal de 10% pero el nivel efectivo es igual a casi 23%, con el cual se ha facilitado el aumento de 430 millones de córdobas en el saldo los depósitos de dicho encaje en el BCN. Cabe recordar que si la tasa de encaje es alta, las tasas de interés activas del sistema financiero nacional también serán altas porque los depósitos de encaje en córdobas no tienen mantenimiento de valor ni generan intereses para los grupos bancarios radicados en el país.

Con la política monetaria del BCN, en la cual las tasas de interés no juegan ningún papel para controlar la inflación ni asegurar el pleno empleo, lo único que puede hacer el BCN es continuar “esterilizando” al mercado de dinero. Esto obliga a los empresarios que destinan gran parte de sus productos al mercado local a tener cautela en la ejecución de sus presupuestos de corto plazo, especialmente en los pronósticos de los ingresos por ventas de sus productos y de los costos por mantenimiento de inventarios de materias primas, productos en proceso y productos terminados. En otras palabras, los empresarios tendrán que evitar que sus tasas de rentabilidad reflejen desviaciones importantes a la baja al final del ejercicio económico de este año.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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