Crónica de la llegada del Papa a Colombia

  • Tuvo que desviarse por el huracán Irma
  • Grandioso recibimiento en Bogotá

Diario El Espectador

Desde que salió de Roma con destino a Bogotá, en el ‘Pastor Uno’ (de la aerolínea Alitalia), la expectativa por la visita del papa Francisco a Colombia se hizo evidente. Los preparativos para la llegada a la base aérea militar Catam, en el aeropuerto El Dorado, se prepararon días antes del evento. Allí fue recibido por el presidente, Juan Manuel Santos, y su esposa, María Clemencia Rodríguez de Santos.

Mientras llegada el papa, el primero en 31 años cuando en 1986 Juan Pablo II visitó el país, en la base aérea, la Sinfónica Nacional y el coro de la Ópera de Colombia estuvieron amenizando la espera.

Santos y la primera dama se acercaron por la alfombra roja a la puerta central de la aeronave, por la que bajaría el papa. En las tribunas, los asistentes, entre religiosos y dignatarios, sacudían pañuelos blancos (algunos bordados con el escudo del Vaticano). Cuando por fin se dio el esperado momento del descenso del papa, ataviado en una sencilla túnica blanca y con una cruz plateada colgando en su pecho, éste saludó con un caluroso apretón de manos a Santos y a la primera dama.

El papa Francisco comenzó este miércoles su viaje a Colombia, donde permanecerá hasta el próximo domingo, con el aroma de las libras de café que le regalaron los periodistas del país que viajaron con él.

El vuelo había comenzado con una ligera preocupación ya que se tuvo que cambiar la ruta debido al huracán Irma, que amenaza la zona del Caribe, pero se comunicó que el horario de llegada no sufriría ningún cambio.

El papa llegó pocos minutos antes de las 11.00 hora italiana (09.00 GMT) y se sentó en la primera fila, en el asiento 1A, el de la ventanilla, y delante de él se había colocado la imagen de la Virgen de la Bonaria.

Después de algunos minutos de vuelo, acudió a la parte de atrás del avión, un Airbus A330 de la compañía Alitalia, para saludar a los 72 periodistas que le acompañarán durante estos cinco días en su recorrido por Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena de Indias.

“Gracias por la compañía y por este trabajo que harán para acompañarme en este viaje que es un poco especial porque es un viaje para ayudar también a Colombia a ir adelante”, dijo.

Y animó a los presentes a rezar una oración para este viaje.

Por sorpresa, recordó entonces que el avión sobrevolará Venezuela y también pidió una oración “para que pueda crearse diálogo y el país encuentre una buena estabilidad y haya un diálogo con todos”.

Con tranquilidad y siempre con una sonrisa, rodeado de los fotógrafos y las cámaras de televisión, Francisco recorrió los dos pasillos del avión y se detuvo con cada uno de ellos un momento.

 

 

 

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