Piden a Senado de EE.UU. investigar negocios de ALBA Petróleos

*La evidencia apunta a El Salvador pero incluyen a Nicaragua

*La acusación es grave: lavado de dinero de las FARC

El Faro

San Salvador

Douglas Farah, investigador del Centro de la Universidad de Defensa Nacional para Operaciones Complejas en Washington, pidió a la comisión del Senado de EE.UU. que vigila el Control Internacional de Narcóticos, que se investiguen las operaciones financieras de la estatal venezolana PDVSA y a sus afiliados centroamericanos de ALBA Petróleos, por sus presuntos vínculos con el lavado de dinero del narcotráfico proveniente de actividades criminales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y en el que aparece mencionado el dirigente del FMLN, José Luis Merino.

Farah, entre otras solicitudes, pidió al gobierno de EE.UU. mantener a las FARC – una organización política en desarrollo- como “una entidad terrorista” hasta que cumpla con los acuerdos de paz suscritos con el gobierno de Colombia, que además del desarme y la erradicación de las plantaciones de coca, debe ofrecer un informe completo de sus transacciones y activos estimados por el gobierno en más de $10.500 millones, y garantizar su “separación completa de toda actividad criminal, incluyendo aquellas alianzas con los grupos ‘disidentes’”, que para este investigador, podrían continuar alimentando la red financiera ilícita de la organización política, desde la clandestinidad manteniendo el control del negocio de producción y contrabando de cocaína.

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El también presidente de la firma IBI Consultants LLC, dijo en el Senado que el gobierno de Estados Unidos debe seguir apoyando a Colombia, través de las diferentes agencias federales y del Departamento del Tesoro para lograr desmantelar redes aliadas a las FARC y sancionar a aquellos gobiernos que “limpien” fuentes financieras del crimen organizado “para lograr sus fines políticos” como lo habrían hecho gobiernos alineados al régimen del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, amparados en el control del Estado y que le permitiría a esta “narco-guerrilla” contar con recursos para implementar una “nueva ola de corrupción y subversión política”.

Durante su comparecencia sobre la “Adaptación de los esfuerzos estadounidenses contra el narcotráfico en Colombia”, el experto explicó que “el papel de las FARC sigue siendo problemático” porque su dirigencia no quiere hacer público los miles de millones de dólares en activos ocultos y acumulados durante décadas derivados del tráfico de drogas, secuestro y extorsión, y que estarían invertidos en bienes raíces y negocios, que las “FARC ya han comenzado a utilizar” y que están colocados en paraísos fiscales.

Farah dice que una investigación de su firma logró detectar en dos años más de $2 mil millones de transacciones sospechosas proveniente de fondos de las FARC movidos y blanqueados por una red de aliados en Centroamérica, “controladas por estados criminalizados, que operan bajo el paraguas de los gobiernos populistas autoritarios radicales del bloque bolivariano. Este bloque liderado por Venezuela incluye a Bolivia, Ecuador, Surinam, Nicaragua y El Salvador”.

Según el investigador en esta estructura aparece ALBA Petróleos El Salvador, filial de la petrolera estatal venezolana PDVSA y una pieza fundamental de un “programa multinacional de lavado de dinero que fue construido y operado por miembros de la alianza bolivariana ALBA”, y el principal implicado, según el testimonio, es el dirigente efemelenista José Luis Merino, “un antiguo aliado de las FARC” a quien describe como un colaborador cercano que trabaja estrechamente con la organización guerrillera desde 1994 como “proveedor clave de armas”.

También le recordó a los senadores que el 19 de junio pasado un grupo bipartidista de la Cámara de Representantes escribió al Secretario del Tesoro Steven T. Mnuchin, solicitando a su departamento investigar las “actividades bancarias de Merino” por su récord “con organizaciones transnacionales organizadas” y “con  redes criminales que son objeto de investigaciones penales estadounidenses por tráfico de cocaína blanqueo de capitales”.

La carta, a la que hace referencia Douglas Farah, indicaba que Merino “adquirió cientos de millones de dólares en riquezas inexplicables mientras ayudaba a las guerrillas de las FARC a mover los fondos a un puerto seguro”.

Modelos de negocio bajo la lupa
Según el informe presentado por Douglas Farah ante el Senado de EE.UU. ALBA Petróleos El Salvador (filial de PDVSA de Venezuela) en un período de 5 años (2012-2016) reportó $1.2 mil millones en ganancias “pero prestó más del 90% de ese dinero a otras compañías que sus líderes controlaban fuera de El Salvador”.

También el reporte señala que una investigación en El Salvador descubrió más de $300 millones de ALBA Petróleos canalizado a empresas en Panamá a través de compañías de depósito en calidad de préstamos de ALBA Petróleos y sus subsidiarias.

Según Farah otra reciente investigación encontró que la red de ALBA Petróleos está controlada por una serie de testaferros que responden a José Luis Merino y que estarían igualmente relacionadas a Albanisa controlada por el presidente nicaragüense Daniel Ortega, y que ha establecido extensas y casi idénticas redes de empresas que se ocupan de todo, desde paneles solares a tanques de agua, líneas aéreas a la agricultura, empresas e instituciones financieras a la refinería de petróleo.

En ambos países, los conglomerados tienen notables irregularidades financieras en sus ingresos y gastos, y ambos experimentaron un crecimiento económico inexplicable e irracional “producto del lavado de dinero y un ciclo de apoyo financiero en el que participan corruptos funcionarios venezolanos, narcotraficantes y organizaciones criminales, incluidas las FARC”, concluye Farah.

Un comentario sobre “Piden a Senado de EE.UU. investigar negocios de ALBA Petróleos

  • el 14/09/2017 a las 3:33 pm
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    Todo lo que hoy denuncian a todo pulmón tiene muchos años de estar sucediendo en Nicaragua pero Obama había prohibido investigar para recibir el apoyo de Ortega en las negociaciones con la Cuba de los Castros. Proceso que no genero nada bueno para Cuba solo para los Castros y sus monopolios. Hoy ya no existe nadie que protegía o impidan las investigaciones que van arrojar mucha información como bancos de Nicaragua con sucursales en Panamá han usado sus servicios para lavar miles de millones a los narcos, a las hijas de Chávez, a la FARC y los politicos sucios de nuestros países involucrados en el negocio del petróleo del ALBA. Espero que a los banqueros le caiga la misma medicina y carcel.

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