Lo volvieron a hacer

Jaque mate al sistema electoral. No hay nada más qué hacer con lo reiterativo de los fraudes y la celebración de elecciones en las que pocos, casi nadie, cree.

La misión de observación de la OEA lo calificó de obsoleta y pidió cambiarlo, modernizarlo, porque el actual solo le sirve a Daniel Ortega y al Frente Sandinista. Algo similar recomendó la Organización de Estados Americanos hace cinco años, lo volvió a recordar el pasado lunes y como si nada hubiese sido escrito. Ortega no tiene el más mínimo respeto por la OEA que invocada por el FAD-MRS, por Violeta Granada, el ex MRS Enrique Sáenz y los presidentes eternos de tres comisiones de derechos humanos, le volvió a lavar la cara en los comicios del 5 de noviembre.

La respuesta del líder sandinista es que no hay dinero para hacer los cambios propuestos, en especial, terminar con el sistema manual de recuento de votos y usar el universal sistema del scanner y transmisión en línea de los datos. Aunque usted y yo sabemos que el sandinismo no va a soltar lo que tiene porque si no se derrumba su poder omnímodo. Más adelante les voy a dar algunas razones.

En las municipales de la semana pasada, el sandinismo usó todas las armas conocidas

No hay dinero para mejorar la democracia pero sí para construir obras vanidosas, como los 300 árboles de metal -colocados en todo el país- que le cuestan al bolsillo de los contribuyentes $10 millones de dólares, dinero suficiente para contratar a una empresa extranjera que haga esta tarea. Aunque, hay que analizar bien este punto. Los venezolanos -asesorados por nicaragüenses- ya burlaron el sistema de escáner como lo denunció Smartmatic, la empresa londinense que contaba los votos en el país sudamericano, hasta que el presidente Nicolás Maduro infló los datos finales con 8.5 sufragios falsificados en la elección de la Asamblea Constituyente de agosto pasado.

Maduro burló al sistema cargándolo con un salvaje 41.3% de votos fraudulentos para ganar todos los escaños.

El fraude

En las municipales de la semana pasada, el sandinismo usó todas las armas conocidas y lo hizo desde el Consejo Supremo Electoral en una sofisticada preparación que al final fue expuesta y derrotada por la abstención.

Veamos algunos ejemplos:

1. RATÓN LOCO. Cuando el periodista Allan Téfel Alba llegó a la junta receptora de votos, su JRV de los últimos 25 años, se encontró que no estaba. El local estaba cerrado y no había una sola indicación, un papel, que indicara su destino. Luego de dar una vuelta a la manzana sin éxito, buscó en el padrón electoral online en donde se dio cuenta que había sido trasladada a otro sitio. Y a él, un periodista reconocido que está en contacto diario con las noticias, ni siquiera le informaron como ocurría hace muchos años cuando le dejaban en su casa a cada ciudadano, un papelito con los datos de su junta. Y como, miles más sufrieron de esta anomalía. Como les pasó a los votantes del poblado Las Maravillas, en Río San Juan, cuyas JRV fueron reubicadas a 20 kilómetros. A cientos campesinos del Tule y otras comunidades declaradas anticanal, a quienes los mandaron a votar a Bluefields. O los de Mozonte que ni siquiera aparecieron. O las tres JRV del INCEG en Managua que nadie sabe adónde las mandaron si es que no las cerraron.

2. FRAUDE EN LA MESA. Lo más grave y notorio fue el uso del control sandinista de los concejos electorales y departamentales para despojar de unas 20 alcaldías a los opositores, sobre todo al PLC. Ahora pueden entender por qué son importantes para el FSLN mantener la mayoría de los CED y CEM, y alianzas con micro-partidos como el PRD del Reverendo Cerrato, el APRE y ALN. Los partidos opositores han mostrado con las actas originales cómo despojaron al PLC, por ejemplo, de las alcaldías del Jicaral, Rancho Grande, Villa Sandino, El Coral, San Pedro de Lóvago, Murra y otros. Los CEM controlados por sandinistas actuaron de dos maneras: a) Alteraron las actas para otorgarse las alcaldías sumándose votos de manera ilegal o quitándoselos a los triunfadores. Lo de San Pedro de Lóvago fue un descaro y un robo entre el FSLN y Pepe Matus, de CxL, que se intercambiaron, como si se tratara de un juego de naipes, falsificando un acta de cierre a la que agregaron 200 votos, para que CxL “ganara”. En Chontales se comenta que “canjearon” El Coral por San Pedro de Lóvago.

3. DOBLE PADRÓN. En un número no precisado aún de municipios, usaron el juego de enviar un doble expediente. El que pegaron en las paredes, en la etapa de verificación, fue diferente al que llegaron con las maletas electorales. Esto ocurrió en Mozonte en donde los fiscales opositores descubrieron el juego que confundió a cientos de votantes con el “Ratón Loco”.

4. CIFRAS INFLADAS. La única manera que 2.080,000 personas votaran en las elecciones del domingo pasado fue mediante un fraude. No hay una sola persona que pueda afirmar que las votaciones fueron masivas. Y como les comenté la semana pasada, el padrón electoral es de 3.8 millones de personas, de las cuales un millón viven fuera.

No hay forma de justificar que el 74% de los registrados en el padrón -que incluyen muertos y enfermos- haya votado el domingo pasado. El ausentismo fue histórico y no del 26% como dijo el presidente Daniel Ortega a mediados de la semana pasada.

Por eso, estas elecciones le dieron el tiro final al sistema electoral como lo conocemos.

Un comentario sobre “Lo volvieron a hacer

  • el 13/11/2017 a las 3:57 pm
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    Estimados, es importante aclarar que en Venezuela no se utilizan escáneres ópticos desde 2004, no hay asesoramiento de Nicaragüa, y lo principal, es que la denuncia que hizo Smartmatic se refirió a la manipulación de resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral. Nunca se habló de manipulación del sistema.

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