Nuevo embajador de México trae consigo portafolio económico

El nuevo embajador de México en Nicaragua, José Omar Hurtado Contreras, llegó hace dos semanas al país y el pasado viernes debutó en la práctica inaugurando lo que se ha propuesto será el tema principal de las históricas relaciones entre ambos países: Inauguró un restaurante de comida mexicana, Taco Inn, en Managua.

El Senado de los Estados Unidos Mexicanos ratificó la propuesta de la presidencia de la república, el pasado primero de septiembre, y apenas ha comenzado a gestionar la tarea diplomática en suelo nicaragüense.

Su debut fue cortando la cinta inaugural del primero de varios locales que la firma de inversionistas de capital nicaragüense FH anunció que tiene en planes con la cadena de tacos Tco Holding.

En su primera entrevista a periodistas nicas, dijo tener como prioridad en su agenda de trabajo los temas económicos y de cooperación.

“De hecho, yo en mi programa de trabajo de la embajada, los temas fundamentales son el marco económico, el de inversiones y el comercio”, señaló el nuevo diplomático Azteca.

Dijo estar explorando muchas posibilidades de inversión, “pero por lo que he leído, por lo que he platicado con algunas personas, en Nicaragua, creo que un sector importante que se podría promocionar es el turismo”, señaló.

El nuevo diplomático mexicano viene del Consulado de Honduras, en San Pedro Sula, y conoce por primera vez Nicaragua, a pesar de haber ejercido labores  diplomáticas en Guatemala, El Salvador y Honduras.

“Yo estoy muy contento, porque creo que podemos trabajar en muchos temas con Nicaragua. En mi agenda yo traigo el tema económico, pero también traigo el tema de cooperación y cultural, que es otro de los puntos fundamentales en la relación bilateral. Estoy tratando de tener comunicación con el sector económico de Nicaragua”, señaló

Las inversiones de México en Nicaragua ascienden a unos $1,400 millones de dólares en las áreas de telecomunicaciones, industrialización servicios y alimentos. “Yo creo que las empresas mexicanas siguen reinvirtiendo, ha habido interés, ha habido resultados”, agregó.

La seguridad es un factor esencial, “yo creo que el clima que se presenta en Nicaragua es importante para la inversión, a los que se suma la seguridad que existe en el país, son factores muy importantes para cualquier inversionista.

Dinamizar TLC con México

El Embajador de México junto a Francisco Reyes Talavera, Gerente General del Grupo Trinchera, en la inauguración de Taco Inn.

Nicaragua tiene con México un tratado de libre comercio “que tenemos que dinamizarlo aún más, existen muchas oportunidades entre México y Nicaragua”. Relató que recientemente vino a Nicaragua una delegación mexicana que se reunió con el Canciller Denis Moncada, para abordar temas de cooperación.

“Creo que la cooperación es otro tema en el que ambos países podríamos trabajar. La Cancillería nos dio todas las oportunidades en materia de cooperación, “ojalá se concreten proyectos en materia social, de educación”.

Consideró que lo importante en un país son los temas sociales “y para que un país pueda avanzar y atender a la sociedad en sí, la educación y la salud son fundamentales y son programas de cooperación que podría presentar México a Nicaragua”, apuntó-

“Estoy  llegando, apenas me estoy instalando, ya tendré oportunidad de conocer Nicaragua. Yo sé que tiene lugares muy bellos. Yo creo que el sector turístico en Nicaragua tiene muchas oportunidades, es cuestión de promocionarlo y trabajar conjuntamente con las autoridades nicaragüense, para ver que estrategia se puede hacer, por si llegaran a interesarse inversionistas mexicanos en el sector”, comentó en su primera entrevista periodística en Nicaragua.

Una evaluación exhaustiva

Como si se tratase de un examen de grado, el embajador José Omar Hurtado Contreras, presentó a las Comisiones unidas de Relaciones Exteriores y de Relaciones Exteriores, América Latina y el Caribe del Senado de México, un informe extenso y documentando sobre la República de Nicaragua, demostrando su conocimiento de nuestra realidad nacional.

Cuando abordó con el comité de relaciones exteriores del Senado azteca, Hurtado dijo que “en referencia a la situación política actual, el gobierno del actual presidente Daniel Ortega goza de una amplia aprobación (73.9%, según M&R, abr/2017), una de las más altas de la región latinoamericana, debido a la estabilidad macroeconómica, los niveles de seguridad pública y los programas sociales, pero su gestión ha sido duramente criticada por la oposición, sectores de la academia y organizaciones de la sociedad civil, por ejercer un férreo control sobre los Poderes del Estado, restringir la libertad de expresión y debilitar las instituciones”.

Agregó que “las detenciones arbitrarias de nacionales nicaragüenses y extranjeros -incluidos mexicanos- en 2016 despertaron fuertes críticas en ese sentido. El ponente hace alusión a los comicios de 2016, los cuales fueron complicados por la desconfianza hacia el sistema electoral luego de las resoluciones de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo Supremo Electoral, que afectaron a líderes y diputados opositores y de la negativa del Consejo Supremo Electoral de aceptar observadores internacionales.

“Si bien los comicios transcurrieron en calma, y el triunfo de Ortega fue reconocido por la autoridad electoral y la comunidad internacional, su legitimidad fue muy cuestionada”.

“En la carpeta presentada se habla del “Nica Act”, que consiste en un proyecto de Ley de Condicionalidad a la Inversión de Nicaragua, la cual fue presentada en septiembre de 2016, por los representantes estadounidenses lIeana Ros Lehtinen (R-FL) y Albio Sires (D-NJ). El proyecto pretende el rechazo de Estados Unidos a solicitudes del gobierno de Nicaragua a entidades financieras multilaterales si no avanza en materia democrática, derechos humanos, transparencia y combate a la corrupción.

“La iniciativa se aprobó en la Cámara de Representantes, pero no alcanzó a ser discutida en el Senado. En octubre de 2016, el gobierno de Nicaragua aceptó la propuesta del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de instalar una mesa de conversación constructiva, a fin de analizar de forma conjunta la situación electoral del país.

“Este diálogo derivó en un informe a través del cual ambas partes se dieron un plazo de tres años para fortalecer el sistema democrático de Nicaragua”, indica el informe.

 

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