Ámerica Central y el Caribe dice sí a la digitalización

El futuro pasa por la digitalización y eso no lo puede negar nadie. Poco a poco, los países de todo el mundo tienen que ir entendiendo las nuevas tecnologías e implementándolas en sus sociedades y actualmente nos encontramos en un proceso de transición hacia los medios digitales.

En cuanto a los países que comprende el mar Caribe, la implicación de los Estados Unidos en conflictos de cambio de régimen o golpes de estado en países como Haití, hace que la credibilidad de la CARICOM se tambaleé.

Este organismo que representa la Comunidad del Caribe, que antes se conocía como Comunidad y Mercado Común del Caribe, lleva activa desde 1973. La CARICOM se creó a modo de sustituta de la CARIFTA (Caribbean Free Trade Association o Asociación de Libre Comercio del Caribe) y continuó los proyectos de órganos asociados como el Banco de Desarrollo del Caribe y la Organización de Estados del Caribe Oriental.

Entre los países que la conforman encontramos dos agrupaciones:

  • Estados Miembros: Bahamas, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Monserrat, Belice, San Cristóbal y Nieves, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Barbados, Trinidad y Tobago, Surinam, y Santa Lucía.
  • Miembros Asociados: Bermudas, las Islas Turcas y Caicos, Anguila, las Islas Vírgenes Británicas y las Islas Caimán.

La Comunidad del Caribe

Entre las principales metas de este bloque regional, destacan la integración económica y la asociación entre los Estados miembros para diseñar una política exterior constructiva. La CARICOM procura lanzar proyectos especiales para los países más necesitados dentro de su competencia. En la década de los 90, los Estados miembros tomaron la decisión de poner en marcha políticas proteccionistas de cara al comercio con los países que estaban fuera del ámbito del organismo.

A pesar de que la CARICOM trata de alcanzar el progreso de todos los países del Caribe, también se apoya en naciones exteriores como los Estados Unidos, Canadá o el Reino Unido para algunos proyectos. Estos “aliados” son definidos como IDP (International Development Partners o Socios Internacionales de Desarrollo).

No obstante, existen rumores que acusan a ciertas facciones de los Estados Unidos de interferir en asuntos de Estado y financiar grupos terroristas con la intención de desbaratar ciertos gobiernos. Por esta razón, algunos Estados del Caribe achacan a la participación de EEUU en las guerras del cambio de régimen en algunos países la falta de credibilidad de la CARICOM que mencionaba al principio del post.

Las reformas digitales

Actualmente existen grupos internos que forman parte de la CARICOM como la CTU (Unión de Telecomunicaciones del Caribe) y el CARICAD (Centro de Administración para el Desarrollo del Caribe), grupos que han cooperado para establecer un proyecto de futuro.

Entre los objetivos autoimpuestos de la CARICAD, llevar a cabo ciertos cambios que ayuden a los servicios públicos es una obligación y la CTU tiene que aconsejar en aspectos relacionados con las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación). De esta forma, se podrá facilitar a los países de la zona central de América un apoyo a la interacción y el aumento de la confianza de sus ciudadanos.

CARICAD está enfocada en lo que define como el “Gobierno del Siglo XXI”, que destaca por poner los focos en el desarrollo y el progreso. Por eso la comunidad caribeña está buscando una digitalización de los países que la comprenden. Así se podrá ayudar a crear una administración más eficiente, facilitar la solicitada transparencia de cara a los ciudadanos y fortalecer la relación con el Gobierno. Otro punto a favor de este “Gobierno del Siglo XXI” es la desinformación que ha habido a raíz de la COVID-19 a través de internet.

Los directivos de ambos organismos, CARICAD y CTU parecen tener una visión similar y entenderse correctamente. Comparten una misma visión en la que, gracias a la cooperación, podrán lograr un futuro fructífero y positivo.

Un paso en la dirección acertada

A pesar de los problemas de confianza hacia la CARICOM que ya hemos comentado, este movimiento hacia la digitalización de los países del Caribe parece ser beneficioso para el futuro. Entre los principales beneficios, la conexión más fuerte entre las personas y una comunicación transparente y veraz entre gobierno y pueblo mediante el uso de la tecnología puede erradicar la desinformación y la difusión de falsedades.

Otro de los problemas a los que toca hacer frente es la migración ilegal, en especial es naciones como República Dominicana o Dominica, donde se invierten muchos recursos para hacerle frente. En un Gobierno que apueste por la digitalización, se podrían implementar mejores sistemas de vigilancia para controlar la presencia de la inmigración ilegal en sus territorios y poder ayudar también a la crisis de los refugiados.

De igual manera, los desastres naturales afectan con regularidad a la Comunidad del Caribe por razones geográficas que parece que no tengan solución. Los tornados, las erupciones volcánicas y las condiciones marítimas extremas parecen imprevisibles y producen daños irreparables a familias y sociedades enteras. Sin embargo, si mejorase la comunicación y se llevaran a cabo las mejoras tecnológicas que figuran en el “Gobierno del Siglo XXI”, este tipo de desgracias podrían anticiparse y tomar medidas efectivas.

Para finalizar, dejo a continuación una ponencia que profundiza sobre el Gobierno del Siglo XXI: